La autoescuela oscense ACF Drive ha incorporado el primer vehículo 100% eléctrico destinado a la formación vial en la provincia de Huesca. Se trata de una incorporación que introduce este tipo de tecnología en el ámbito de la enseñanza de la conducción en el territorio.
El centro cuenta actualmente con una flota de siete vehículos, de los cuales cuatro son de bajas emisiones en circulación: tres híbridos enchufables y el nuevo coche eléctrico. Esta composición refleja una adaptación progresiva a los cambios en el parque automovilístico.
Fundada en la década de los años 70, la autoescuela acumula más de medio siglo de actividad en la formación de conductores en Huesca. A lo largo de este tiempo ha ido incorporando distintos recursos técnicos, entre ellos simuladores de conducción virtual, que permiten practicar situaciones de tráfico complejas, condiciones meteorológicas adversas o maniobras de riesgo en un entorno controlado antes de la conducción real.
Desde la dirección del grupo al que pertenece el centro se señala que la incorporación del vehículo eléctrico responde a la evolución del sector y a la necesidad de adaptar la formación a las nuevas características de conducción. Este tipo de vehículos introduce diferencias en el manejo, como una conducción más silenciosa y una respuesta distinta del motor, que requieren una adaptación específica en el aprendizaje.
ACF Drive ofrece formación para la mayoría de los permisos de conducción, desde ciclomotores y motocicletas hasta turismos, vehículos con remolque, camiones, autobuses y transporte de mercancías peligrosas, lo que la sitúa como un centro de formación integral.
La autoescuela forma parte del grupo ACF Innove, dedicado a la formación y consultoría en los ámbitos del transporte, la logística y la industria. El grupo desarrolla programas formativos para empresas, certificados de profesionalidad y herramientas tecnológicas, además de contar con recursos como aulas móviles y simuladores para la formación en distintos entornos.
La incorporación del vehículo eléctrico se produce en un contexto de transición del sector hacia modelos de movilidad con menores emisiones, lo que empieza a trasladarse también a los procesos de aprendizaje de nuevos conductores.