“Huesca refuerza su compromiso con la seguridad, con la convivencia y, sobre todo, con el servicio público”. Con esta declaración, la alcaldesa Lorena Orduna ha enmarcado la incorporación de ocho nuevos agentes a la Policía Local de Huesca, en una ceremonia celebrada este martes en el Colegio Imperial de Santiago que trasciende el relevo de efectivos para subrayar la dimensión humana de la función policial.
El refuerzo sitúa la plantilla en 86 agentes de los 96 previstos, acercando al cuerpo a su plena dotación. De los nuevos efectivos, seis han formalizado su toma de posesión en el acto, mientras que otros dos, que habían jurado el cargo en agosto de 2025, se integran ahora de forma efectiva en el servicio.
La jornada ha contado con la presencia de la alcaldesa, la concejala de Seguridad Ciudadana, Gemma Allué, la secretaria municipal, y el intendente jefe, Nicolás Hernández, junto a representantes institucionales.

Los nuevos policías -Jorge Alonso, Adrián Fuentes, María Galindo, Guillermo Piracés, Daniel José Ramis y Óscar Roca- acceden como funcionarios de carrera en la escala de administración especial, subescala de servicios especiales, clase Policía Local, grupo C, subgrupo C1. A ellos se suman Daniel Acín y Eduardo Morlán, que completan el contingente tras finalizar su periodo formativo.
Su incorporación se produce tras superar el proceso selectivo y el curso obligatorio de ingreso en los cuerpos de Policía Local de Aragón, en el que han sido declarados aptos por la Dirección General de Interior y Emergencias del Gobierno de Aragón.
Durante su intervención, Orduna ha situado el acento en el componente humano de la labor policial, alejándolo de una visión exclusivamente normativa. Ha defendido que ejercer como agente implica “escuchar, mediar, prevenir y generar confianza”, y ha recordado que “detrás de cada intervención, por difícil que sea, hay una persona”.

La alcaldesa ha incidido en que, más allá de los medios técnicos, la diferencia radica en la actitud con la que se presta el servicio. En este sentido, ha afirmado que “si hay algo que os va a hacer únicos es vuestra humanidad y vuestro sentido del deber”, señalando la empatía como un elemento decisivo en situaciones de especial vulnerabilidad o tensión.
Este refuerzo se integra en una estrategia de modernización progresiva del cuerpo, orientada a responder a una ciudad en crecimiento y a nuevas tipologías delictivas. El Ayuntamiento prevé completar la plantilla durante este año y continuar impulsando unidades especializadas, como la canina, el desarrollo de la unidad de medio ambiente, la incorporación de tecnología aérea no tripulada o el uso de dispositivos táser, en un contexto operativo cada vez más exigente.
Orduna ha ejemplificado la importancia de esta evolución con intervenciones recientes, como la actuación en la plaza Santa Clara, donde la coordinación entre servicios resultó determinante para garantizar la seguridad. Asimismo, ha recordado que la Policía Local atiende más de 150 avisos diarios, lo que evidencia su papel como primer recurso ante situaciones de emergencia o necesidad ciudadana.

Por su parte, el intendente jefe, Nicolás Hernández, ha destacado a los medios de comunicación el impacto organizativo de las nuevas incorporaciones, que permitirán reordenar los turnos, equilibrar los equipos y optimizar la cobertura operativa, reduciendo de forma progresiva la dependencia de servicios extraordinarios.
Hernández ha recordado que el acceso a la función policial exige un proceso prolongado, que incluye varias pruebas selectivas, reconocimiento médico y un periodo formativo de cinco meses, lo que retrasa la disponibilidad efectiva de los agentes desde la convocatoria inicial. Pese a ello, ha subrayado que el servicio ha mantenido su normalidad gracias a la planificación interna.

En el ámbito estratégico, ha avanzado que la jefatura trabaja en la ampliación de medios y en la especialización del cuerpo, con notable atención a la creación de una unidad de medio ambiente dotada de recursos específicos. Permitirá reforzar la presencia en todo el término municipal -incluidos los núcleos rurales- y atender con mayor eficacia problemáticas como ruidos, vertidos, bienestar animal o calidad del agua, ámbitos que concentran una creciente demanda social.
La ceremonia ha concluido con la felicitación individual a los nuevos agentes y la entrega de un obsequio institucional. En el cierre, la alcaldesa ha apelado al compromiso personal de los incorporados, instándoles a “llevar siempre con orgullo el uniforme", en una jornada que ha definido como “un día de enhorabuena” para la ciudad y que refuerza el vínculo entre la institución y la ciudadanía a través de un servicio público basado, ante todo, en las personas.