Accidentes, extravíos y deshidratación activan a los Greim con 45 personas rescatadas en el Pirineo

Los auxilios se multiplican en el Pirineo con 21 intervenciones en seis días, entre ellos cinco menores con sus monitores

D.H.
28 de Junio de 2026
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Accidentes, extravíos y deshidratación activan a los Greim con 45 personas rescatadas en el Pirineo.
Accidentes, extravíos y deshidratación activan a los Greim con 45 personas rescatadas en el Pirineo.

Los especialistas de montaña de la Guardia Civil han cerrado una semana de intensa actividad en el Pirineo aragonés de todos los grupos de rescate con 21 rescates y 45 personas auxiliadas entre el lunes y el sábado, en unos días marcados por las altas temperaturas y la elevada afluencia de montañeros y senderistas. Solo el sábado fue necesario intervenir en seis operaciones, entre ellas el rescate de un grupo formado por cinco menores y tres monitores, afectados por agotamiento, deshidratación y la lesión de una de las excursionistas durante una ruta entre Secastilla y Torreciudad, así como el auxilio a cuatro montañeros enriscados en el pico Baudrimont, en Bielsa. A lo largo de la semana, las principales causas de las intervenciones han sido el agotamiento físico, la deshidratación, las caídas con lesiones, las desorientaciones y extravíos, además de accidentes durante la práctica del parapente y el barranquismo.

La jornada del sábado fue la de mayor actividad, con seis actuaciones. La primera se produjo a las 10.00 horas en el Pico Pala de Ip, en el término municipal de Canfranc Estación, donde una montañera de 34 años, vecina de Gijón, sufrió una caída a distinto nivel mientras realizaba la ascensión. La mujer presentaba una fractura abierta en la pierna derecha y una contusión en la cabeza. Especialistas del Greimde Jaca, la Unidad Aérea de Huesca y los servicios sanitarios la evacuaron en helicóptero al Hospital San Jorge de Huesca.

Poco después, una senderista de 14 años, vecina de Valencia, tuvo que ser rescatada en Baños de Panticosa tras sufrir un desvanecimiento, al parecer como consecuencia de un golpe de calor. La menor, que iba acompañada por su padre, fue atendida por efectivos del Greim de Panticosa y de la Unidad Aérea de Huesca y trasladada al Hospital de Jaca.

Posteriormente, dos montañeros belgas, de 13 y 62 años, fueron auxiliados en el Pico Perdiguero, en Benasque, después de quedar exhaustos mientras practicaban alpinismo. El Greim de Benasque y la Unidad Aérea de Benasque los evacuaron hasta su vehículo particular.

La cuarta intervención tuvo lugar en el Ibón de Estanés, en el término municipal de Ansó. Dos senderistas, de 53 y 54 años y vecinos de Hernani (Guipúzcoa), se habían extraviado y no podían continuar la ruta debido al agotamiento. Fueron localizados por el Greim de Jaca y la Unidad Aérea de Huesca y trasladados a la helisuperficie de Jaca.

Cinco minutos más tarde, el Greim de Boltaña, la Unidad Aérea de Huesca y un equipo médico del 061 acudieron a una senda entre Secastilla y Torreciudad para auxiliar a un grupo formado por cinco menores y tres monitores que sufrían agotamiento y deshidratación. Una de las menores, de 15 años y vecina de San Sebastián de los Reyes (Madrid), presentaba además un posible esguince de tobillo. Todos fueron evacuados al aparcamiento del santuario de Torreciudad, desde donde continuaron por sus propios medios tras recibir asistencia sanitaria. Además de la lesionada fueron auxiliados 

La última actuación del día se registró a las 19.00 horas en el Pico Baudrimont, en el término municipal de Bielsa. Cuatro montañeros, tres españoles de 25, 32 y 33 años y un ciudadano rumano de 31 años, quedaron enriscados mientras progresaban por un terreno abrupto. Aunque resultaron ilesos, el reim de Boltaña y la Unidad Aérea de Benasque tuvieron que evacuarlos hasta la Pradera de Pineta, donde pudieron regresar posteriormente a su vehículo.

El viernes se registraron cuatro rescates. Un barranquista de 24 años, vecino de Barcelona, sufrió una posible fractura de tibia y peroné tras golpearse contra una roca al saltar a una poza en el barranco Gorgas Negras, en Bierge. Fue evacuado al Hospital San Jorge de Huesca con pronóstico grave.

Esa misma tarde, un senderista de 49 años, vecino de Aretxabaleta (Guipúzcoa), fue auxiliado en las inmediaciones del Refugio de España, en Villanúa, tras sufrir una caída que le provocó un posible esguince de tobillo.

Poco después, una montañera de 28 años, vecina de Alsasua (Navarra), resultó herida por el impacto de unas rocas desprendidas en las inmediaciones del Refugio de Góriz, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Presentaba profundas laceraciones y escoriaciones en una pierna y fue trasladada al Hospital San Jorge.

La última intervención del día permitió rescatar a dos senderistas de 54 años, vecinos de Getafe (Madrid), que habían quedado agotados en el aparcamiento de Espigantosa, en el Parque Natural Posets-Maladeta. Tras ser atendidos en Benasque, continuaron por sus propios medios.

El jueves fueron necesarias dos actuaciones. La primera permitió evacuar a una senderista holandesa de 72 años que sufrió una caída en la Senda de los Cazadores, en Torla, con una posible fractura de muñeca. Fue trasladada al Hospital de Jaca.

Horas más tarde, efectivos del Greim de Boltaña realizaron un rescate que se prolongó durante toda la noche para auxiliar a un senderista francés de 67 años accidentado en la Senda del Balcón de Pineta, quien fue evacuado hasta Benasque y posteriormente trasladado al Hospital de Barbastro.

El miércoles se contabilizaron cuatro rescates. Una senderista de 50 años, vecina de la provincia de Lérida, sufrió un esguince de tobillo tras tropezar en la Cascada del Pino, en Panticosa, mientras que otra mujer, de 60 años y nacionalidad francesa, tuvo que ser evacuada desde el collado de Anzotiello, en Ansó, al sufrir mareos y vómitos. Ambas fueron trasladadas al Hospital de Jaca.

También fue rescatado un parapentista de 57 años, vecino de Huesca, que colisionó contra unas rocas en el Monte Tobazo, en Canfranc Estación, sufriendo una fractura de peroné y contusiones en la espalda. Finalmente, siete senderistas franceses, de entre 19 y 65 años, fueron localizados tras desorientarse en la zona de Punta Narronal, en Fanlo, y evacuados hasta el refugio de Bujaruelo.

El martes se desarrollaron cuatro intervenciones. Una parapentista francesa de 36 años se fracturó un pie tras un mal aterrizaje en Cajigar y fue trasladada al Hospital de Barbastro. Un senderista de 65 años, vecino de Vizcaya, tuvo que ser evacuado desde el collado de Linza, en Ansó, por agotamiento y deshidratación. Además, dos senderistas de Ourense, de 30 y 34 años, que se habían extraviado en las inmediaciones de Tramacastilla de Tena, fueron localizados por el Greim y trasladados hasta su vehículo.

Esa misma jornada también fueron rescatados dos montañeros franceses, de 26 y 46 años, que habían quedado desorientados durante una actividad de alta montaña en las inmediaciones del Pico Monte Perdido, en el término municipal de Fanlo. Tras pasar la noche en la montaña, fueron localizados al día siguiente con apoyo de la Unidad Aérea y evacuados hasta su vehículo.

La serie de intervenciones comenzó el lunes, cuando tres senderistas de un grupo de nueve quedaron agotados mientras recorrían la Brecha de Llosas, en el Parque Natural Posets-Maladeta, en el término municipal de Benasque. Dos de ellos presentaban además cortes leves y uno un esguince de rodilla. Los tres, de 55, 55 y 62 años, vecinos de Murcia y Pamplona, fueron evacuados en helicóptero hasta la helisuperficie de Benasque y, tras ser atendidos por el médico del 061, pudieron regresar por sus propios medios.