La Asociación de Entidades Locales del Pirineo Aragonés (Adelpa) ha mostrado su apoyo a los ganaderos afectados por los focos de dermatosis nodular contagiosa detectados recientemente en la comarca de Sobrarbe, en la localidad de Borrastre, dentro del municipio de Fiscal. La entidad ha reclamado al Gobierno de Aragón rapidez en las indemnizaciones y medidas que permitan garantizar la continuidad de las explotaciones ganaderas.
La asociación ha trasladado su solidaridad a las familias que han visto cómo sus animales eran sacrificados de forma obligatoria a raíz de esta crisis sanitaria, una situación que, según subraya la entidad, genera un fuerte impacto económico y emocional en las explotaciones afectadas.
Adelpa recuerda que la ganadería extensiva constituye uno de los pilares del equilibrio económico, social y medioambiental del Pirineo aragonés. Según destaca la organización, los ganaderos no solo producen alimentos de calidad, sino que también mantienen los pastos, contribuyen a la conservación del territorio y sostienen la actividad de muchos pueblos de montaña.
Ante la gravedad de la situación, con dos focos confirmados en apenas 48 horas y cerca de 280 animales sacrificados en Aragón, la presidenta de Adelpa, Begoña Dorado, ha advertido de la incertidumbre que afrontan los profesionales del sector. Según ha señalado, los ganaderos afectados se encuentran en una situación insostenible, con dudas sobre las compensaciones económicas y sobre la posibilidad de recuperar sus explotaciones.
INDEMNIZACIONES Y COMPENSACIONES
La asociación ha reclamado al Gobierno de Aragón que actúe con urgencia para establecer indemnizaciones justas e inmediatas por los animales sacrificados, publicando los baremos correspondientes. En este sentido, plantea que se apliquen al menos las cuantías ya reconocidas en Cataluña, que oscilan entre 308 y 4.200 euros por animal, en función de la raza y la edad.
Además, Adelpa respalda la reivindicación del sector ganadero de incluir en las compensaciones el lucro cesante, es decir, los ingresos que los profesionales dejan de percibir como consecuencia directa del vaciado sanitario de sus explotaciones. La entidad señala que la pérdida de animales supone también la desaparición temporal de ingresos procedentes de la venta de crías, la producción de leche o la comercialización de carne.
AYUDAS DE LA PAC
La asociación también ha pedido que el vaciado sanitario de las explotaciones no implique la pérdida de los derechos de cobro de la Política Agraria Común (PAC) correspondientes al ejercicio en curso. En este sentido, insta al Gobierno de Aragón a trasladar esta situación al Ministerio de Agricultura para asegurar que los ganaderos afectados mantengan sus ayudas europeas.
Adelpa advierte de que el futuro del Pirineo aragonés depende en gran medida de la continuidad de la ganadería extensiva. La entidad subraya que el cierre de explotaciones por crisis sanitarias mal compensadas puede provocar pérdidas difíciles de revertir en el tejido económico y social de las zonas de montaña.
Por ello, la asociación ha reclamado a la administración autonómica que actúe con rapidez para contener la enfermedad y garantizar que ningún ganadero del Pirineo aragonés quede desamparado ante esta situación.