Agricultores de la provincia de Huesca valoran los efectos de las medidas aprobadas por el Gobierno de España para hacer frente a la crisis derivada de la guerra de Irán. La rebaja del precio del gasóleo agrícola y las ayudas directas están permitiendo aliviar, al menos parcialmente, el incremento de costes en plena campaña de siembra.
El subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, ha visitado la estación de servicio municipal de Peralta de Alcofea, acompañado por el alcalde de la localidad, Sergio Gambau, y por el responsable de fiscalidad de UAGA, David Solano.
El real decreto-ley de medidas extraordinarias para hacer frente a las consecuencias de la guerra en Irán, aprobado este pasado viernes por el Consejo de Ministros, contempla líneas de apoyo específicas para el sector primario que benefician a los cerca de 10.000 agricultores y ganaderos de la provincia de Huesca, tomando los datos de afiliación en el Régimen Agrario de diciembre 2025.
El subdelegado del Gobierno en Huesca ha podido comprobar la rebaja del precio del gasóleo para el repostaje de un tractor de laboreo cerealista, con un ahorro de 85 euros por depósito respecto al pasado viernes, gracias al efecto combinado del descenso del IVA al 10 % y de la ayuda directa de 20 céntimos por litro para gasóleo agrícola.
Campo ha destacado que “el Gobierno de España ha desplegado una primera línea de medidas para hacer frente a las consecuencias de una guerra ilegal que está costando vidas y pone en riesgo el bienestar de terceros países”. Para el subdelegado, “es importante atender específicamente a un sector como el agrícola, que vertebra el territorio y nos da de comer, y para ello se contemplan medidas por valor de más de 850 millones de euros”.
El real decreto contempla una ayuda de 20 céntimos por litro para la adquisición de gasóleo agrícola; subvenciones para la compra de fertilizantes, tanto para secano (22 euros por hectárea) como regadío (55 euros por hectárea) para todos los agricultores dados de alta en el registro de explotaciones agrarias; y facilidades para el acceso a la financiación, con una ampliación de 300 millones de euros de la línea de créditos ICO-MAPA-SAECA. A esto se suma un refuerzo en los poderes de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para investigar y sancionar posibles movimientos especulativos en el mercado de hidrocarburos.
RESPIRO EN EL COMBUSTIBLE
Desde el territorio, el alcalde de Peralta de Alcofea ha valorado de forma positiva el impacto inmediato de las medidas, especialmente en el carburante. Ha destacado que permiten “volver prácticamente a la situación de hace 15 días, antes de que estallara el conflicto”, lo que supone un alivio directo para las explotaciones.
En este sentido, ha señalado que la combinación de la rebaja del IVA y la bonificación de 20 céntimos por litro “equipara el coste del repostaje al de antes de la guerra, aunque todavía ligeramente por encima”, y ha insistido en que supone “un balón de oxígeno” en un momento clave de la campaña agrícola.
No obstante, respecto a las ayudas vinculadas a fertilizantes y fitosanitarios ha trasladado que "quizá no es la más acertada, porque no va directo al consumo de cada uno de los profesionales agrícolas", aunque considera que “también servirán de apoyo” la ayuda por hectárea de secano y regadío. Además, Gambau se ha referido a la incertidumbre sobre cuándo llegará el dinero. "No será algo inmediato. Los productos fertilizantes y fitosanitarios nos los van a cobrar ya y esta ayuda suponemos que llegará a final de año o principio del que viene. Si puede ser antes, muchísimo mejor, se agradecería", ha solicitado.
En conjunto, "es un balón de oxígeno para poder encarar esta campaña de primavera-verano con una situación más similar a la del año pasado", ha finalizado.
MEDIDAS RÁPIDAS
Por su parte, David Solano ha subrayado la importancia de la rapidez en la adopción de las medidas. El responsable de Fiscalidad de Uaga ha recordado que el sector trasladó al Ministerio la necesidad de actuar con urgencia para acometer la campaña de cereales de primavera y verano "con ciertas garantías en los costes de producción".
"Esta guerra va a costar muchas vidas y mucho dinero a muchas economías. A nosotros nos puede repercutir es que se nos haga muy difícil sembrar los cultivos de primavera y verano y que eso repercuta en el precio final de los alimentos", ha señalado.
Solabo ha apuntado que son discutibles algunos aspectos, "como la idoneidad de los criterios de las ayudas a los fertilizantes, que estaría mejor que fuera profesional, o la incertidumbre sobre los plazos de devolución del gasóleo". Pero ha valorado que "el impacto de las medidas ha sido positivo, ya que hay una ayuda directa, que es lo que necesitamos para una bajada automática del precio. Solamente la reducción de impuestos no nos sirve a las empresas, porque el IVA es neutro para nosotros. Además, contamos con tener una subvención, que va a ser rápida, tanto en los fertilizantes como en el abono". De esta forma, "se encara de otra forma la siembra de estos cultivos de primavera y verano", ha concluido.