Ánder Zubillaga, superviviente de la riada, crea un videoclip: "La respuesta de Biescas fue espectacular"

El músico tolosarra tenía 6 años aquel 6 de agosto de 1996 que recuerda entre el pánico y el carácter acogedor de los biesquenses

06 de Agosto de 2026
Guardar
Ander Zubillaga
Ander Zubillaga

Era su primera experiencia en caravana propia. Su padre había comprado recientemente el vehículo y Biescas, el Camping las Nieves, era su destino. Tenía 6 años, la mitad que su hermano. Disfrutaba aquel 6 de agosto de 1996 de ese paraje idílico. Por la mañana, habían estado jugando y se dirigieron a comer. De repente, el cielo se encapotó con una negritud densa de las nubes. Empezó a llover. Entraron en el vehículo. Hasta ahí, todo normalidad para la familia Zubillaga. La odisea llegaría teñida de tragedia apenas un rato después.

Ander Zubillaga, músico de profesión, guipuzcoano de Tolosa, remembra midiendo cada palabra aquella tarde. "De repente empezó a llover una barbaridad. Luego a granizar. Mi hermano se dio cuenta de que la vía de en medio, la que separaba las parcelas a uno y otro lado, estaba anegada ya por un riachuelo de agua y, de broma, dijo: "Mira, aitá, ahí se puede hacer surf". Vio cómo venía una ola de lodo y gritó fuerte. Salió mi padre, vio el panorama y dijo: vámonos rápido. Y, con lo que teníamos puesto, salíamos de la caravana y ya vi un coche flotando. Para mí era como los dibujos animados, irreal".

Su padre le cogió en brazos y, con su madre y su hermano ,fueron a los baños que por suerte estaban a unos cincuenta metros de su parcela. "Teníamos que bajar tres escalones que dividían las parcelas para llegar a los baños. El primero lo superó sin problemas, pero el segundo le llevaba el agua como un tobogán. Los baños estaban en un altillo, tenían que subir unas escaleras. Ya había otra gente que llegó antes que nosotros, pero ya le faltaba poco al agua para entrar en el baño". Su progenitor intentó abrir un agujero en la pared para que saliera. Había un techo con paneles, arrancó los hierros, vio unas vigas de hormigón y subieron a la espera de que llegaran bomberos y guardia civil.

Logo WhatsApp
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp para tener la mejor información

Les rescataron y condujeron al polideportivo, donde recibieron ropa y zapatillas, leche, algo de comida y les acogió una familia de Zaragoza. Los días posteriores, su padre se dedicó a ayudar. "No te cuenta lo que vio, pero sabemos que fue duro". Las tareas de reconstrucción se convirtieron en una convivencia con la muerte. La naturaleza se había desatado con precipitaciones que más que duplicaron la capacidad del cauce del barranco de Arás. Fallecieron 87 personas y otras 187 resultaron heridas.

BIESCAS

Ander Zubillaga ha grabado un videoclip titulado Biescas, con el que quería no sólo rememorar aquel día crítico y los consiguientes, sino rendir homenaje a una villa extraordinariamente acogedora en un momento trágico. "Quería pedir permisos, escribí al Ayuntamiento y me di cuenta de que no sería tarea fácil conseguirlos. Se veía como que daban largas y no querían saber del tema, es algo generalizado".

Destrucción en el camping Las Nieves de Biescas
Destrucción en el camping Las Nieves de Biescas. Videoclip de Ander Zubillaga.

El músico tolosarra, con carrera en solitario y participación en importantes grupos, valora que, en medio de la catástrofe, "algo bonito se hizo y la respuesta fue espectacular. Cuando llegamos al polideportivo, muchísima gente había traído un montón de ropa y comida, dormimos en la casa que nos acogió que eran de Zaragoza. Con esta familia, quedamos todos los años para comer con ellos. Tenemos un recuerdo bonito" a pesar de que la caravana había durado seis días, desde el estreno hasta esa tarde fatal. "No quedó ni el chasis".

El videoclip fue grabado donde estaban los baños. "En 30 años no había estado allí. Después de lo de Biescas, veraneamos hasta mis 16 años en Sallent de Gállego. Pasábamos en coche y decíamos: ¡qué suerte tuvimos! Pero no había entrado ni visto el monumento del veinte aniversario. Estuvimos viendo todo, entramos al camping, y sólo está la entrada. Grabamos donde estaba el edificio de los baños".

"Aunque recuerdas una tragedia, intentas quedarte con lo mejor. Al ir allí, sientes algo profundo. Era la primera vez que veía el monumento y las 87 piedras de homenaje a los fallecidos. Tocar ahí fue como cerrar un círculo. Al final, la canción la he hecho porque es la mejor manera que sé de expresarme sin palabras, porque es una pieza instrumental. Tocarla ahí fue muy especial para mí", agrega Ander Zubillaga.

Videoclip de Ander Zubillaga
Videoclip de Ander Zubillaga

¿Cómo se puede expresar sin el auxilio de la palabra cantada las sensaciones? "He intentado transmitir lo que viví allí ese día. Empezó como un día tranquilo en la piscina, jugando. Se escuchan niños jugando y empieza la guitarra sola con una canción normal. Poco a poco se va oscureciendo, empieza a llover, se escucha la lluvia en la canción, por detrás entra la percusión orquestal. Y después la parte de la caravana que quise reflejar, que es una parte más alegre porque jugábamos y hablábamos, pero por detrás se siente la tensión: que viene algo, que viene algo. Es cuando explota y entra un coro de 30 personas que grabamos en una iglesia de Tolosa, y es cuando viene la riada. Te llega hasta dentro, y es lo que he querido transmitir, lo que sentimos ese día, la tensión y, cuando termina todo, queda la guitarra sola, la lluvia de fondo, el silencio que hubo después de todo".

En el videoclip, el guitarrista apuesta por la acústica, acompañado por Igor Aróstegui (de la Orquesta de Euskadi) en la percusión orquestal, el violinista Xabi Zeberio y el Coro Hodehiertz de Tolosa. "Poder escuchar tu canción cantada por treinta personas impacta".

Despedida de la conversación. Ander habla pausado, sereno, la tempestad en el fondo domesticada por el valor de la palabra y de la música. De entre la destrucción, surge la esperanza. Es Biescas.