El sindicato ANPE ha alertado del impacto de la inflación y del encarecimiento del combustible sobre el profesorado, con especial incidencia en la escuela pública rural en Aragón, y ha reclamado la adopción de medidas específicas para compensar sus efectos.
En un comunicado difundido este 17 de abril desde Madrid y Zaragoza, la organización sindical ha sostenido que el acuerdo salarial para el periodo 2025-2028, suscrito en el ámbito de la Mesa General de las Administraciones Públicas, resulta insuficiente para recuperar el poder adquisitivo perdido por los docentes en los últimos años. Según expone, las subidas previstas no compensan la evolución de los precios ni evitan nuevas pérdidas de renta real en el actual contexto económico.
El sindicato ha señalado que entre 2021 y 2024 los salarios públicos aumentaron un 9,8%, frente a una inflación acumulada del 19,38%, lo que —según sus cálculos— ha supuesto una pérdida de poder adquisitivo del 9,58%. A su juicio, ni siquiera con las subidas previstas hasta 2028 se lograría revertir esta situación, al superar el índice de precios al consumo el incremento salarial pactado.
Asimismo, ANPE ha advertido de la incertidumbre derivada del actual escenario internacional, marcado por tensiones geopolíticas y un contexto inflacionario de evolución incierta. En este sentido, ha subrayado que la ausencia de una cláusula de revisión salarial vinculada al IPC limita la eficacia de los acuerdos retributivos, como ya ocurrió en periodos anteriores.
El comunicado también ha criticado la falta de actualización del IRPF conforme a la inflación, al considerar que esta circunstancia agrava la pérdida de renta disponible y la capacidad de consumo del profesorado, encuadrado mayoritariamente en las clases medias.
ANPE ha cifrado en torno al 20% la pérdida de poder adquisitivo acumulada por los docentes desde 2010, en un contexto marcado —según ha recordado— por recortes salariales, congelaciones y subidas insuficientes. A su juicio, esta situación tiene consecuencias directas sobre la calidad del sistema educativo, al dificultar la atracción y retención de profesionales.
En el caso de Aragón, el sindicato ha puesto el foco en el impacto del encarecimiento del combustible sobre la escuela rural, donde muchos docentes deben desplazarse diariamente con sus propios vehículos. Según ha advertido, esta circunstancia compromete la cobertura de plazas y la sostenibilidad del sistema en el medio rural.
Por ello, ANPE ha reclamado al Gobierno la adopción de medidas como la implantación de una revisión salarial anual ligada al IPC y la deflactación del IRPF. Además, ha solicitado al Departamento de Educación de Aragón la puesta en marcha de compensaciones específicas para el profesorado rural, al considerar que “la escuela rural no puede sostenerse a costa del bolsillo del profesorado”.
Finalmente, el sindicato ha indicado que continuará defendiendo la mejora de las condiciones laborales del colectivo docente y no descarta impulsar nuevas iniciativas si no se producen avances en este ámbito.