Fundación Ibercaja ha clausurado el congreso internacional "El mundo que viene", bajo el lema "La oportunidad del futuro", cuya segunda jornada ha propuesto una mirada constructiva sobre los grandes desafíos de las próximas décadas, partiendo de la idea de que toda transformación encierra también una oportunidad para mejorar la vida de las personas.
Voces de referencia mundial procedentes del deporte, la arquitectura, la medicina, el arte, la empresa y la economía han compartido sus visiones ante un auditorio que ha vuelto a llenarse.
La jornada ha arrancado con un mensaje de superación e inclusión de la mano de la deportista paralímpica Teresa Perales y el aventurero y comunicador Jesús Calleja, coincidentes en que los límites, a menudo, residen más en la mirada de la sociedad que en las propias capacidades de cada persona.
Han recalcado la importancia de la determinación, el esfuerzo y la fuerza mental como motores de transformación personal y colectiva, y reivindicaron una cultura del reto en la que la adversidad se convierte en palanca de crecimiento.
Calleja ha defendido que el éxito viene de la insistencia, la autenticidad y de la actitud mental, animando a reinventarse sin perder el foco en la felicidad y a buscar un trabajo que apasione. Perales ha coincidido en que el origen no determina el destino y ha reivindicado la humildad y la excelencia como claves para llegar lejos. Han reclamado formar a los jóvenes con herramientas de pensamiento crítico para que sepan distinguir la realidad de la ficción, entiendan que no existe una verdad absoluta y aprendan que dudar es necesario y valioso.

DISEÑAR EL FUTURO
El arquitecto e ingeniero Carlo Ratti, director del Senseable City Lab del MIT, y el arquitecto David Chipperfield, Premio Pritzker 2023 han explorado cómo la tecnología, la sostenibilidad y la sensibilidad por el entorno y por las necesidades sociales deben converger para diseñar ciudades y edificios al servicio de las personas. Han cuestionado el papel de la planificación urbana, la necesidad de repensar el uso de los recursos y sobre el valor de una arquitectura que dialogue con la historia y el paisaje sin renunciar al futuro. Han coincidido en que diseñar el mundo que habitaremos exige equilibrar el avance técnico con la calidad de vida, la memoria de los lugares y el respeto por el medioambiente.

Chipperfield ha defendido que en arquitectura el presente es el futuro, ha alertado de la creciente influencia del sector privado sobre la planificación urbana y ha denunciado que las ciudades se están construyendo para inversores y no para ciudadanos, con una grave ausencia de vivienda social. Ratti ha apostado por corregir los errores del pasado en lugar de expandir las ciudades, ha destacado el valor de los espacios públicos como lugares de encuentro y ha resumido su visión con una idea rotunda: lo que no puede faltar en las ciudades del futuro son las personas. Han concluido que las grandes decisiones urbanísticas han ignorado durante demasiado tiempo el impacto social y medioambiental, y que es urgente replantearse para quién y cómo construimos.
ESTAR BIEN
La psiquiatra Marian Rojas y el cirujano reconstructivo Pedro Cavadas han enfatizado los conceptos de bienestar, abordando los desafíos de la salud y la necesidad de repensar qué significa realmente estar bien, integrando la dimensión física, emocional y social del ser humano. La gestión del estrés y las emociones en un entorno acelerado y la responsabilidad individual y colectiva en el cuidado de la salud han centrado los mensajes.

Cavadas ha desmontado el mito de la felicidad permanente, calificándolo de engaño comercial, y ha defendido que el objetivo real de la medicina es aliviar el sufrimiento a través de una empatía genuina: ponerse de verdad en la piel del otro, comprender que podría ser uno mismo y actuar en consecuencia. Rojas ha diagnosticado un problema de salud mental global provocado por la hiperestimulación, que ha anestesiado nuestra corteza prefrontal con tres consecuencias directas: huimos de la profundidad, huimos del esfuerzo -cuando la satisfacción real solo se consigue a través de él- y el cerebro se polariza. Una sociedad así, ha advertido, no tiene herramientas suficientes para salir de sus propias crisis, por lo que ha reclamado extender la prevención en salud mental más allá de las consultas médicas.
CULTURA, MOTOR DE PROGRESO
La dimensión cultural del futuro ha llegado de la mano del pintor Antonio López y de Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen. El diálogo ha reivindicado la creación artística como una necesidad humana profunda y como memoria colectiva de una sociedad, y ha reflexionado sobre cómo el arte, en cada época, ha sabido documentar y dar sentido al mundo que le rodea. Se ha debatido sobre los riesgos de una cultura cada vez más individualista y narcisista frente al potencial de un momento artístico sin precedentes en pluralidad y diversidad de expresiones. La cultura se ha presentado no como un complemento, sino como el verdadero motor que orienta el progreso, señala valores y cohesiona a las sociedades frente a una tecnología que ejecuta, pero no da sentido.

Antonio López ha definido el arte como una necesidad humana, y ha reivindicado su pintura de mirada amorosa hacia lo cotidiano, capaz de elogiar hasta las cosas más simples. Ha lamentado que el arte contemporáneo haya reducido sus temas hacia lo individual y narcisista, como reflejo del rumbo de la sociedad. Solana ha ofrecido una visión más optimista, destacando la riqueza de un momento en el que todas las tendencias conviven simultáneamente y se expresan en nuevos medios y otro ritmo, y ha subrayado que es la cultura la que señala valores y orienta el horizonte.
EL MUNDO QUE VIENE
El congreso ha girado después hacia el liderazgo y la economía con Francisco Serrano, presidente de Ibercaja, y Manuel Pizarro, académico de la Real de Jurisprudencia y Legislación de España. Han analizado los desafíos de la sociedad actual desde la perspectiva de las instituciones llamadas a acompañar la transformación, subrayando la importancia de un liderazgo responsable, con visión de largo plazo y comprometido con el bien común. Reflexión sobre el papel de las entidades financieras y las fundaciones como agentes de estabilidad y progreso, sobre la necesidad de preservar la confianza y los valores en la toma de decisiones económicas, y sobre cómo prepararse para los cambios que se avecinan sin perder de vista a las personas.

Pizarro ha defendido que la clave para afrontar el futuro es la formación, la especialización y el trabajo, advirtiendo de que quien no innove ni se prepare quedará fuera de un mercado global y competitivo. Apuesta por las sociedades abiertas sustentadas en una clase media sólida. Ha recordado que las democracias requieren vigilancia constante para preservar sus valores. Serrano ha subrayado la alta responsabilidad de las empresas para evitar que nadie se quede atrás en la transformación tecnológica, y defendió que la banca, pese a la digitalización, debe mantener la relación personal como seña de identidad, porque cuando las decisiones afectan profundamente a la vida de las personas, la confianza sigue pasando por una figura humana que acompaña y aconseja.
FUTURO, TECNOLOGÍA Y NUEVO ORDEN
El broche al programa de ponencias lo ha puesto el Premio Nobel de Economía Christóforos Pissarídis, que ha ofrecido una panorámica sobre la transformación económica y tecnológica que está redefiniendo el mundo del trabajo y la organización productiva. Ha abordado el impacto de la inteligencia artificial y la automatización sobre el empleo, los retos de la formación y la adaptación de las competencias, y las oportunidades que la revolución tecnológica abre para mejorar la productividad y el bienestar. Pissarídis ha invitado a afrontar estos cambios con políticas que acompañen a los trabajadores, situando a las personas en el centro del nuevo orden económico.

Ha rechazado el alarmismo sobre la destrucción masiva de empleo: la IA no elimina trabajo, sino que transforma tareas y genera nuevos perfiles profesionales. Ha recordado que hay sectores en los que las personas seguirán siendo imprescindibles. Sobre la regulación de IA, ha establecido una diferencia fundamental con el armamento nuclear: mientras las armas se pueden contar y monitorizar, la IA no, lo que hace casi imposible restringirla de forma efectiva. Y mientras el riesgo de las armas es la guerra, el riesgo de la IA es algo más profundo: la forma de pensar de la humanidad. Dejar la regulación solo en manos de los gobiernos podría generar división y desacuerdo, y que tanto instituciones como empresas deben actuar con responsabilidad para que la tecnología sirva también para combatir el cambio climático y construir un futuro más justo.
CLAUSURA CON LA VISTA AL FRENTE
El congreso “El mundo que viene” ha bajado el telón con un acto de clausura y agradecimiento en el que han tomado la palabra Jorge Azcón, presidente del Gobierno de Aragón, y José Luis Rodrigo, director general de Fundación Ibercaja. Ambos han puesto en valor el éxito de un encuentro que ha convertido a Zaragoza y a Aragón en epicentro del debate global sobre el futuro, y han agradecido la implicación de ponentes, instituciones colaboradoras y del numeroso público que ha llenado el Palacio de Congresos durante las dos jornadas. La entidad ha agradecido también el respaldo recibido y ha reafirmado su compromiso de seguir impulsando espacios de reflexión que ayuden a la sociedad a afrontar los grandes retos del mañana.

"Resumir lo que hemos vivido estos días es casi imposible, pero hay una idea que se me ha ido haciendo más clara a medida que avanzaba el congreso: el futuro no es solo lo que va a ocurrir, el futuro es lo que decidamos construir””.
Será más digital, más rápido y complejo, pero hay algo que no debería cambiar nunca: las personas deben seguir en el centro”. “Una institución tiene sentido cuando mira más allá de sí misma y pone su legado al servicio de la sociedad. Celebrar 150 años no es mirar atrás con nostalgia, es hacernos la pregunta que de verdad importa: ¿qué podemos hacer hoy por los que vendrán mañana? Esa es nuestra ilusión compartida”, ha concluido José Luis Rodrigo, director general de Fundación Ibercaja.
EL FOCO EN LAS PERSONAS
Jorge Azcón, presidente del Gobierno de Aragón, ha subrayado que "como se celebra un aniversario dice mucho de la institución que lo celebra, y Fundación Ibercaja ha elegido hacerlo poniendo el foco en el futuro y en las personas. Por eso quiero trasladar mi más sincera felicitación”. “Podría pasar horas hablando de El Museo Goya y su papel, Mobility City, el Patio de la Infanta...y de las grandes decisiones que se han tomado de la mano de la entidad y que explican lo que es hoy Aragón. Quiero agradecer y reconocer para que tengamos otros 150 años de Fundación Ibercaja”.

Fundación Ibercaja ha reafirmado su papel como agente impulsor del progreso social en el marco de su 150 aniversario, promoviendo el conocimiento, la reflexión y el encuentro como herramientas clave para construir el mundo que viene. Un legado que, lejos de mirar únicamente al pasado, aspira a proyectarse hacia los próximos 150 años con la misma vocación de servicio a las personas y al territorio que ha guiado a la entidad desde sus orígenes.