El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, ha denunciado este martes un recrudecimiento del conflicto en torno a las pinturas murales del Monasterio de Sijena tras el anuncio de una querella impulsada desde ámbitos independentistas catalanes, que pretende impedir el cumplimiento de las resoluciones judiciales.
Olloqui ha asegurado que “en las últimas semanas se ha recrudecido con mucha intensidad por parte de instituciones y ámbitos políticos catalanes una ofensiva contra los derechos culturales de todos los aragoneses y aragonesas”, con el último episodio unl anuncio de acciones judiciales promovidas por el abogado Jaume Alonso Cuevillas, exdiputado de Junts Per Catalunya y exdecano del Colegio de Abogados, junto a cinco exresponsables políticos catalanes vinculados al independentismo catalán.
"El independentismo quiere crecer a costa de los derechos de los aragoneses. Esto ha pasado de castaño a oscuro cuando el exdiputado independentista Alonso Cubillas dice que se va a querellar contra la jueza Rocío Pilar Vargas Margallo y contra los representantes del Gobierno de Aragón y los representantes del Ayuntamiento de Sijena. Este anuncio tiene un carácter político e intimidatorio. No conocemos todavía los elementos jurídicos que lo soportan, pero es inaceptable porque traspasa los límites del Estado de Derecho y de la política para entrar en otro ámbito", ha señalado Olloqui.
"Por supuesto, desde el Gobierno de Aragón, si esto fuera así, respaldaremos con el máximo apoyo posible a los aragoneses y aragonesas que se vean involucrados en esta cuestión", ha añadido.
La querella de Alonso Cuevillas está firmada por los exconsellers Laura Borràs, "condenada a cuatro años por prevaricación y falsedad documental", Àngels Ponsa, Joan Manuel Tresserras, Ferran Mascarell y Lluís Puig, "fugado de la justicia española". Sus pormenores serán presentados en la tarde de este martes en un acto público en Barcelona, en el que se ha anunciado también la presencia del fugado Carles Puigdemont. "De confirmarse esta cuestión, alcanzaría más gravedad simbólica este acto que además va contra el Estado de Derecho", ha señalado Olloqui.
El director general de Cultura ha señalado que, al parecer, la querella se basa en que se contravienen los criterios de los técnicos catalanes que aprecian un peligro de destrucción de las pinturas murales de Sijena si se trasladan. “Quiero recordar que es cosa juzgada”, ha afirmado.
Ha detallado que el Tribunal Supremo estableció tres aspectos fundamentales: la titularidad aragonesa de las pinturas, la obligación de su traslado al monasterio y la viabilidad técnica de esa operación. “Técnicos del Museo Nacional de Arte de Cataluña, otros técnicos independientes y el propio director del MNAC declararon en el procedimiento que era posible el traslado”. Por ello, ha reclamado que “solo tienen que ser coherentes con sus propias palabras, respetar el Estado de Derecho y reconocer los derechos culturales de los aragoneses y las aragonesas”. "Es intolerable la línea que con esta querella que se anuncia se traspasa por parte de los sectores independentistas", ha agregado.
El director general también ha dirigido críticas al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, al que ha acusado de alinearse con las posiciones independentistas. “Ha tomado partido por los intereses y pretensiones de los sectores independentistas de Cataluña”, ha afirmado,. Le ha reprochado que no haya tenido en cuenta ni a los técnicos aragoneses ni el contenido de la sentencia.
A su juicio, “el ministro debería de estar de parte del Estado de Derecho, no de sus intereses electorales”, y ha lamentado que su posición contribuya a agravar el conflicto.
RUPTURA DE LA COLABORACIÓN INSTITUCIONAL
Olloqui también ha denunciado un deterioro de las relaciones institucionales con Cataluña en materia cultural. En este sentido, se ha referido a la negativa del Museo de Lérida a prestar cinco tablas procedentes del Monasterio de Sijena para una exposición temporal solicitada por el Gobierno de Aragón. Un noticia "muy desagradable·, que rompe la línea colaborativa con instituciones catalanas, y en la que el director general ve "un antiaragonesismo claro". "Mi sospecha es que la respuesta habría sido diferente de no provenir de Aragón", ha aventurado.
Ante esta “escalada” de posiciones contrarias al cumplimiento de la legalidad, el director general de Cultura ha advertido de que Aragón no permitirá que se socaven ni la unidad institucional ni la hegemonía aragonesa en la defensa de su patrimonio.
“Estamos asistiendo a un endurecimiento injustificable. El ruido político por parte de las instituciones catalanas y los sectores independentistas trata de reabrir el debate sobre la cuestión juzgada y torpededar el trabajo de los tribunales de justicia", ha insistido.
En este sentido, Olloqui ha avanzado que el Gobierno de Aragón continuará trabajando para garantizar que la sentencia se cumpla en los términos establecidos por el poder judicial, sin interferencias políticas ni nuevos intentos de dilación. “El fallo es claro. Las pinturas murales deben regresar a Sijena", ha insistido.
Por todo ello, el Gobierno de Aragón reafirma su voluntad de seguir defendiendo los intereses del patrimonio aragonés ante cualquier instancia y adoptará todas las medidas necesarias para impedir nuevas interferencias que pongan en riesgo la integridad del proceso judicial. "La vuelta de las pinturas murales a Sijena es el único objetivo que tenemos”, ha concluido.