El Gobierno de Aragón ha presentado en el Pignatelli el balance de la campaña de máxima activación por incendios forestales de 2026. Entre el 12 de junio y el 13 de septiembre se registraron 244 siniestros, frente a los 149 de media histórica para este periodo, y 35.675 hectáreas de superficie forestal afectada, frente a las 3.089,81 hectáreas de media. El total, sumando superficie forestal y agrícola alcanza las 44.193 hectáreas. Además, se produjeron cinco grandes incendios forestales (GIF), frente a uno de media histórica.
El consejero de Medio Ambiente y Turismo, Luis Biendicho; la directora general de Gestión Forestal, Ana Oliván, y la jefa de Servicio, Maribel Ureta, han presentado el balance. “Ha sido un verano extraordinariamente duro y los datos lo reflejan, pero este balance no puede limitarse a contar incendios y hectáreas. Tiene que servir para sacar conclusiones y tomar decisiones”, ha señalado Biendicho que ha agradecido el trabajo de todos los profesionales que han participado en el operativo, desde las brigadas forestales y los Agentes para la Protección de la Naturaleza hasta técnicos, conductores, centros de coordinación, Protección Civil, servicios sanitarios, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, UME y dispositivos de otras comunidades autónomas.
UN VERANO MUY EXIGENTE
Las condiciones meteorológicas han sido uno de los elementos que han condicionado la campaña. Durante el verano, el nivel de riesgo de incendios alcanzó el nivel rojo o rojo plus en alguna zona de Aragón durante el 75% de los días. El riesgo muy alto se mantuvo desde mediados de junio durante prácticamente toda la campaña.
Estas condiciones propiciaron una muy alta disponibilidad de la vegetación a arder. “Las condiciones meteorológicas han sido exigentes, pero no existe una única explicación para entender el comportamiento de los incendios. También importan las condiciones del territorio, la continuidad de la vegetación, la carga de combustible, los accesos y las infraestructuras de prevención”, ha explicado la directora general de Gestión Forestal, Ana Oliván.
Los rayos fueron responsables del 45,9% de los siniestros registrados durante el periodo de máxima activación, con 112 incendios, mientras que los accidentes representaron el 25%. Dentro de los accidentes y negligencias, los motores y máquinas constituyeron la principal casuística, con 43 siniestros.
“La prevención también consiste en concienciar y exigir responsabilidad. Una imprudencia puede acabar convirtiéndose en una emergencia y, cuando un incendio es provocado deliberadamente, la respuesta debe ser proporcional a la gravedad del daño causado”, ha señalado Biendicho.
CINCO GRANDES INCENDIOS
Los cinco GIF registrados durante la campaña fueron los de Alcampell, Leciñena, Orés, Ejulve y Las Peñas de Riglos. El incendio de Las Peñas de Riglos afectó a 16.521,92 hectáreas forestales, de las que 14.453,12 eran superficie arbolada. Fue el de mayor superficie seguido del de Orés, con 11.319 hectáreas.
Las Peñas de Riglos representa uno de los mejores ejemplos de la complejidad alcanzada por algunos incendios este verano. En una misma jornada llegaron a intervenir hasta 34 medios aéreos y cerca de 500 efectivos terrestres.
El incendio afectó durante su evolución a 20 núcleos habitados, además de infraestructuras, un camping y los monasterios Viejo y Nuevo de San Juan de la Peña, con una afección aproximada a 1.046 personas. La extinción en Las Peñas de Riglos, 34 días después, quedó además marcada por el fallecimiento del cabo de la UME Javier García Sancho durante las labores vinculadas al incendio.
PREVENCIÓN Y GESTIÓN DE MONTE
La temporada lleva al Departamento de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón a reforzar su apuesta por una política forestal basada en la prevención durante todo el año y en la gestión activa del monte.
El Departamento desde ya impulsa actuaciones destinadas a reducir la carga de combustible y mejorar la capacidad de respuesta ante los incendios, mediante trabajos selvícolas, limpieza de montes, mantenimiento de pistas y accesos, cortafuegos, fajas de protección, puntos de agua y anillos perimetrales alrededor de los núcleos de población.
También se pretende favorecer los aprovechamientos de madera y biomasa y recuperar usos compatibles con la conservación. El Departamento considera que la actividad agrícola y ganadera, la gestión forestal, el aprovechamiento de leñas y la presencia humana en el medio rural pueden contribuir al mantenimiento de un territorio más gestionado y con menor acumulación de combustible.
Dentro de esta estrategia se encuentra el PIAMA, Plan de Impulso de Aprovechamientos de Madera y de Intervenciones Selvícolas en Aragón, cuyo objetivo es aumentar la superficie gestionada y extender los tratamientos selvícolas a aquellas zonas donde el aprovechamiento comercial no resulte viable. El borrador del Presupuesto de 2027 contempla una ampliación de la dotación y el objetivo anunciado por el Gobierno de Aragón es alcanzar los 6,5 millones de euros anuales.
REFUERZO DE INFOAR
El Gobierno de Aragón, tras el compromiso Presupuestario y el esfuerzo de los Departamentos de Hacienda y Medio Ambiente y Turismo, también ha anunciado un refuerzo de los medios destinados a prevención y extinción. La planificación contempla más de 51 millones de euros adicionales. Contempla la incorporación de cuatro helicópteros pesados, dos aviones anfibios, seis autobombas, tres máquinas pesadas y hasta 215 efectivos adicionales en los próximos ejercicios.
El Departamento mantiene asimismo el diálogo con los representantes sindicales de las brigadas forestales de SARGA, con las que ya hay un preacuerdo para mejorar sus condiciones. También con el personal laboral y funcionario del operativo para avanzar en mejoras organizativas y laborales. La próxima reunión mesa técnica será el 20 de octubre.