La práctica totalidad de Aragón continúa este jueves en nivel rojo de alerta por peligro de incendios forestales, la máxima categoría prevista en el operativo autonómico de prevención y extinción. La Dirección General de Gestión Forestal mantiene este nivel de riesgo en 25 zonas de la Comunidad, mientras que únicamente la franja más septentrional del Pirineo permanece en nivel naranja.
La situación afecta a amplias áreas del territorio aragonés, entre ellas el Pirineo Occidental, Pirineo Oriental, Prepirineo Central, Prepirineo Occidental, Prepirineo Oriental, Somontano Occidental, Somontano Oriental, Somontano Sur, Valle del Ebro Agrícola, Moncayo y Aranda, Jiloca-Gallocanta, Maestrazgo, Montes Universales o Gúdar, además de otras comarcas distribuidas por las tres provincias.
Según informa el Gobierno de Aragón, a lo largo de la jornada podrían registrarse incendios de alta intensidad en gran parte de la Comunidad. Los técnicos señalan que el principal factor de propagación será el viento, al que se suman las condiciones del terreno, la elevada disponibilidad de combustible vegetal seco y la posibilidad de tormentas en la mitad occidental del territorio.
Ante esta situación, el operativo INFOAR recuerda que el nivel rojo implica importantes restricciones destinadas a minimizar el riesgo de ignición. Entre ellas figura la prohibición de encender fuego en espacios abiertos, así como la suspensión temporal de autorizaciones para quemas agrícolas y usos recreativos o culturales relacionados con el fuego.
También queda prohibido encender fuego en áreas recreativas, zonas de descanso de la red viaria y espacios de acampada, además del uso de material pirotécnico en entornos forestales o el abandono de objetos en combustión.
Las limitaciones afectan igualmente a determinadas actividades en el medio natural. En este sentido, se suspenden las autorizaciones de pruebas deportivas y actos públicos en terrenos forestales cuando no contemplen expresamente las condiciones necesarias para celebrarse bajo este nivel de alerta.
Asimismo, en los montes y en una franja de hasta 400 metros alrededor de estos espacios queda restringido el uso de maquinaria o equipos capaces de producir chispas, deflagraciones o descargas eléctricas. La normativa establece algunas excepciones vinculadas a labores agrícolas, ganaderas o de mantenimiento de servicios esenciales, siempre sujetas a condiciones específicas de seguridad.
Entre ellas se encuentran determinadas actividades de cosecha y empacado de cereal, el uso de ahumadores en la apicultura fuera de las horas de mayor riesgo, los trabajos habituales de mantenimiento agrícola y las actuaciones urgentes necesarias para restablecer servicios básicos.
El Gobierno de Aragón insiste en la necesidad de extremar la precaución durante toda la jornada y recuerda que cualquier comportamiento negligente puede tener consecuencias graves en un contexto especialmente favorable para la propagación rápida de incendios forestales.