El Ayuntamiento de Sabiñánigo cerró 2025 con un aumento significativo en el uso del transporte público urbano, después de que el servicio de autobús registrara más de 51.000 viajeros a lo largo del año. La cifra confirma una tendencia al alza en la utilización de este medio y consolida el crecimiento iniciado en ejercicios anteriores, con un incremento del 11,6 % respecto a 2024 y del 21,8 % en comparación con los datos de 2023.
Desde el Consistorio se vincula esta evolución positiva a una serie de ajustes introducidos de forma progresiva en la red municipal de transporte. El principal cambio se produjo en abril de 2025, cuando se amplió el recorrido del autobús urbano para dar cobertura a nuevas zonas residenciales que hasta entonces no contaban con conexión directa. A esta medida se sumaron otras actuaciones, como la revisión de frecuencias y la incorporación de nuevas paradas, que se diseñaron a partir de un proceso participativo en el que se recogieron propuestas de los propios vecinos.
Otro de los factores señalados por el Ayuntamiento es el mantenimiento de los precios de los abonos. Asimismo, a finales de año se desarrollaron acciones de promoción y sensibilización destinadas a dar a conocer el servicio y fomentar su uso regular entre la población.
El Consistorio recuerda que el transporte urbano es un servicio subvencionado, en el que el Ayuntamiento asume la diferencia entre el coste real y la recaudación por billetes y abonos. En este sentido, un mayor número de usuarios permite optimizar el servicio y refuerza la viabilidad de seguir introduciendo mejoras en la red.
El concejal de Movilidad, Javier Sadornil, ha valorado los datos y ha reiterado la voluntad municipal de seguir impulsando un modelo de movilidad más sostenible, basado en el uso del transporte colectivo frente al vehículo privado, tanto por su eficiencia como por su menor impacto ambiental y por las ventajas prácticas que ofrece en el día a día, como la reducción de problemas de aparcamiento.
El Ayuntamiento trabaja ya en la preparación de la nueva licitación del servicio, prevista para mediados de 2026. El futuro contrato tendrá una duración de diez años y está planteado para dotar de estabilidad al transporte público urbano, con el objetivo de mantener una conexión adecuada entre los distintos barrios de Sabiñánigo y adaptar el servicio a las necesidades de la ciudad a medio y largo plazo.