La avería de un tren AVE que cubría la ruta Madrid-Zaragoza-Huesca ha dejado este viernes por la noche a alrededor de 117 pasajeros retenidos durante cerca de dos horas en Villanueva de Gállego, en un episodio que ha provocado un profundo malestar entre los viajeros. El convoy, que se detuvo por un problema en el sistema de frenado, según la declaración de varios pasajeros a este periódico, ha permanecido inmovilizado mientras se buscaba una solución para continuar el trayecto.
Los pasajeros han recibido inicialmente el aviso de que podría habilitarse un servicio de autobús, aunque posteriormente se les ha comunicado que se intentaría reparar la incidencia para reanudar la marcha, incluso a una velocidad reducida, según indican las mismas fuentes. La incertidumbre y la falta de una solución inmediata han incrementado el enfado de quienes regresaban de Madrid y de otros viajeros que se habían incorporado al recorrido.
Una de las pasajeras ha explicado que el tren llevaba más de una hora detenido cuando han trasladado la situación y ha relatado que el personal había informado de que tratarían de solucionar la avería para continuar hacia Huesca, "aunque fuera a 20 km/h", según el testimonio recabado durante la incidencia.
La situación se ha complicado todavía más cuando los viajeros han sido informados de que era necesario que acudiera al convoy un maquinista habilitado, ya que el profesional que se encontraba a bordo no disponía de esa cualificación para continuar en las condiciones planteadas. Según el relato de los pasajeros, el maquinista debía desplazarse desde otro punto, mientras el tren seguía detenido.
Cuando faltaba aproximadamente un cuarto de hora para alcanzar las dos horas de espera, los viajeros calculaban que eran unas 117 personas. La mayoría tenía como destino Huesca, aunque también había pasajeros que debían continuar posteriormente hacia Roda de Isábena, Plan o Castejón del Puente, lo que añadía incertidumbre sobre cómo completarían finalmente sus desplazamientos.
La alternativa planteada por algunos viajeros pasaba incluso por abandonar el tren en algún punto del recorrido y recurrir a familiares para completar el trayecto por carretera.
Finalmente, a las 23:05 horas el tren ha vuelto a ponerse en marcha, pero no se ha detenido en Villanueva de Gállego, porque, cuando muchos pasajeros habían avisado a sus familiares para que acudieran a este emplazamiento, les han informado de que ahí no había andén para poder detener la máquina. Según la información trasladada por los propios pasajeros, el convoy ha continuado su recorrido con la previsión de llegar hasta Huesca, aunque en ese momento todavía no estaba claro cómo evolucionaría el trayecto ni cuándo llegarían los viajeros a sus destinos.
El malestar ha quedado reflejado también en el tono de los testimonios recogidos durante la espera. "Nuevamente habrá quien estará cenando estupendamente bien y nosotros aquí", ha lamentado una de las pasajeras, en referencia a la situación vivida a bordo del tren y a la prolongación del viaje.