El Ayuntamiento de Huesca continúa reforzando los trabajos de limpieza de grafitis y mantenimiento del espacio público, en el marco de las actuaciones ordinarias que se desarrollan de forma continuada a lo largo del año en distintos puntos de la ciudad.
En lo que va de 2026, el Consistorio ha tramitado 47 expedientes por grafitis en espacios privados a solicitud de la ciudadanía, de los cuales ya se han resuelto 29. Además, se ha actuado en 15 edificios públicos. En estos momentos, existen otros 27 grafitis localizados pendientes de actuación, a la espera de contar con la correspondiente autorización. Entre las actuaciones realizadas este año se encuentran intervenciones en el pasaje Lucero, en el barrio de Los Olivos; la residencia Sagrada Familia; la avenida los Danzantes; la calle Costanilla de Cillas; el Coso Bajo, donde se han eliminado siete pintadas; así como en las calles alcalde Carderera, pasaje Amistad, Lanuza, Cortes, Ramiro el Monje y San Orencio. Además, el Ayuntamiento va a comenzar a actuar de forma progresiva por calles completas, con el objetivo de mejorar la eficacia de las intervenciones y lograr un resultado más homogéneo en el conjunto del espacio urbano.
Durante una rueda de prensa celebrada a las puertas de un establecimiento de la calle del Parque afectado por una pintada, y en la que han participado la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, y el concejal de Medio Ambiente, José Miguel Veintemilla, los servicios municipales han procedido a la limpieza de la persiana del comercio como ejemplo de las actuaciones que se están llevando a cabo en la ciudad.
En cuanto al balance del año 2025, el Ayuntamiento llevó a cabo un total de 304 actuaciones de limpieza de grafitis en distintos puntos de la ciudad, de las cuales 167 correspondieron a edificios de titularidad municipal y a elementos de mobiliario urbano. Estas intervenciones supusieron un coste de 104.071 euros en personal y 8.000 euros en material.
Estas actuaciones se enmarcan en una estrategia global de mantenimiento del espacio público, que incluye también intervenciones en el firme, reparación de baches y refuerzo de la limpieza viaria, con el objetivo de mantener en buen estado calles, plazas y equipamientos de la ciudad.
En esta línea, el Ayuntamiento ha anunciado la adquisición de un nuevo equipo quitagrafitis, con una inversión de 31.000 euros (IVA incluido), que permitirá intervenir con mayor rapidez y eficacia sobre diferentes superficies como piedra, hormigón, ladrillo, metal o mobiliario urbano. Este nuevo equipamiento contribuirá a reducir el impacto visual de las pintadas y a mejorar la conservación de los elementos urbanos.
Asimismo, el Ayuntamiento recuerda que la ordenanza municipal establece distintos niveles de infracción en función del tipo de bien afectado. Las infracciones leves, como la realización de pintadas en elementos del espacio público o bienes privados visibles desde la vía pública, están sancionadas con multas de entre 150 y 300 euros. Las infracciones graves, que afectan a fachadas, mobiliario urbano, señales o elementos de transporte cuando pierden funcionalidad, conllevan sanciones de entre 500 y 1.000 euros. Por su parte, las infracciones muy graves, como las realizadas sobre monumentos o edificios protegidos, pueden alcanzar sanciones de entre 1.000 y 2.000 euros.
Cuando es posible la limpieza inmediata del grafiti, los agentes pueden requerir al infractor que proceda a su eliminación, sin perjuicio de la sanción correspondiente. En caso contrario, el Ayuntamiento puede actuar de forma subsidiaria para limpiar o reparar los daños ocasionados, repercutiendo posteriormente los costes a la persona responsable. En el caso de menores, la normativa contempla la sustitución de la sanción económica por trabajos en beneficio de la comunidad o acciones formativas, siendo además los padres, madres o tutores legales responsables directos y solidarios de los daños causados.
Estas actuaciones se complementan con el refuerzo del servicio de limpieza viaria previsto para 2026, que incluye nuevas inversiones en medios materiales, como la incorporación de una barredora de aspiración de 5 metros cúbicos de capacidad y un equipo hidrolimpiador, adquiridos por el consorcio GRHUSA.