El Ayuntamiento de Huesca ha formalizado la donación de un vehículo perteneciente al Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) para su envío a Ucrania, donde continuará prestando apoyo en labores de emergencia y protección civil.
El camión donado es una Autobomba Urbana Ligera Nissan Cabstar, tipo TL110.45, que ha prestado servicio a la ciudad durante más de veinte años. Entró en funcionamiento el 21 de mayo de 2002 y, desde entonces, participó en centenares de intervenciones de muy diversa índole, contribuyendo con sus prestaciones a la seguridad y a la atención de emergencias en el municipio.
A lo largo de su vida operativa, la autobomba intervino tanto en asistencias técnicas (como podas de arbolado, achiques de agua, labores de limpieza y otras actuaciones de apoyo a la ciudadanía) como en servicios de extinción de incendios, entre ellos fuegos en contenedores y viviendas.
Una de las características más destacadas del vehículo es su reducido tamaño, que le permitía acceder con facilidad a las calles más estrechas del casco histórico de Huesca, donde otros vehículos de mayores dimensiones encontraban más dificultades para operar. Esta capacidad la convirtió en una herramienta especialmente valiosa para la prestación del servicio en el centro histórico de la ciudad.
Tras más de dos décadas de servicio, la evolución de los estándares de seguridad, las exigencias operativas actuales y el desgaste propio del uso continuado hicieron que el vehículo dejara de reunir las condiciones mínimas necesarias para seguir prestando servicio en el SPEIS. Además, su mantenimiento o reparación ya no resultaban viables económicamente para la administración municipal.
La última Inspección Técnica de Vehículos favorable fue obtenida en 2021 y, finalmente, el vehículo fue dado de baja a finales de 2022, tras ser sustituido por una unidad más moderna, eficiente y adaptada a las necesidades actuales de intervención y seguridad.
La donación se ha realizado a la Fundación Iturri, que se encargará de reacondicionar el vehículo y realizar las labores necesarias de puesta a punto para garantizar su operatividad. De este modo, la autobomba tendrá una segunda vida y podrá seguir ayudando allí donde ahora es necesaria. Una vez completados estos trabajos, será enviada a Ucrania, donde podrá desempeñar funciones de apoyo a los servicios de emergencia y contribuir a la atención de las necesidades existentes sobre el terreno.