Han quedado completados los trabajos de restauración del inmueble que acogió en su día los antiguos Almacenes San Pedro acometidos para su transformación en Biblioteca. Para completar la actuación, queda pendiente la instalación de mobiliario y el traslado de los fondos con que contará el equipamiento, tarea que se acometerá en los próximos meses.
Se han cumplido los plazos previstos en una actuación presupuestada en 1,6 millones de euros, de los que 1,36 millones corresponden a una ayuda concedida al Ayuntamiento dentro del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que se financia con fondos europeos.
El proyecto, elaborado por los arquitectos Miguel Domper y Pablo Culleré, contemplaba la rehabilitación integral de un inmueble original de 1923 que está catalogado como bien de interés arquitectónico de grado I por el Plan General de Ordenación Urbana de Barbastro. Con planta baja, entreplanta y sótano, los antiguos Almacenes San Pedro totalizan 1.320 metros cuadrados que se podrían ampliar con 313 más en planta baja.
La ejecución del proyecto permite a Barbastro contar con una nueva biblioteca que entrará en servicio este año, podrá sectorizarse y dispondrá de espacios adaptables a necesidades concretas. La carpintería exterior se ha sustituido por otra nueva más eficiente pero con la misma estética y la escalera interior, de porte señorial, se ha restaurado íntegra, igual que los lucernarios de la entreplanta y los capiteles interiores.

“Se recupera para uso ciudadano un inmueble que nunca debió quedar en desuso con unos trabajos que están ya completados. Queda, eso sí, la instalación del mobiliario y el traslado de los fondos con los que contará la Biblioteca, actuaciones que son objeto de otro contrato y que cuentan ya con la financiación precisa”, explica el concejal de Urbanismo, Lorenzo Borruel.
El de la nueva Biblioteca, detalla el edil, “es un proyecto de ciudad, que hará de Barbastro un lugar mejor todavía. Hablamos de un equipamiento que, más allá de su evidente importancia cultural, va a convertirse en un emblema y un atractivo turístico. No hay muchos ejemplos de arquitectura art decó en nuestra provincia y los antiguos Almacenes, especialmente su escalinata y sus lucernarios, que se conservan, forman parte de la memoria de la ciudad”, explica el edil.
La actuación, además, forma parte de un plan mayor: “Con rehabilitar este inmueble no basta y, por eso, vamos a actuar en el entorno. Se va a intervenir en los inmuebles en mal estado que hay en la zona mediante derribos. De hecho, se ha contactado ya con algunos propietarios del área. Por supuesto, habrá derribos. Si hacemos un urbanismo con mayúsculas como estamos llevando a cabo, es preciso actuar también en el perímetro de la nueva Biblioteca para esponjar y dignificar el área”, señala el edil.
El alcalde, Fernando Torres, destaca también el trabajo que los responsables de la ejecución de la obra han realizado y adelanta que, como está previsto, el equipamiento entrará en servicio este año. “Este 2026, Barbastro recupera un emblema histórico, ahora convertido en Biblioteca Municipal. Los antiguos Almacenes San Pedro, incluso estando en desuso como estaban, llamaban la atención y, ahora, con la rehabilitación, van a convertirse en un atractivo para visitantes y en un equipamiento que podremos utilizar todos los vecinos. Es, sin duda, una de las obras más importantes de este mandato”, explica el primer edil.

En la planta baja, se ubicará una sala de exposiciones diseñada para que pueda abrir también cuando la nueva biblioteca esté cerrada, una zona infantil y un salón de actos. En la primera planta se habilitarán salas de estudio con mesas longitudinales y estanterías laterales, un área de consultas, zona de lectura y mesas equipadas con ordenadores.
Blanca Galindo, concejala de Turismo, también valora la obra: “Almacenes San Pedro, por su significación y características se va ser un atractivo turístico de una ciudad que convierte su historia en un activo que la hace única”.
José Luis Erangines, el director de ejecución material de la obra, así lo confirma: “Para todos los barbastrenses, este inmueble es un símbolo. Todos lo recordamos de cuando funcionaba como comercio, porque era un emblema. Abordar una obra de este tipo es un desafío, pero los trabajos avanzan según las previsiones y esperamos completarlos en tiempo y forma para que Barbastro gane un equipamiento que, además, tiene un significado muy especial e íntimo para quienes nos sentimos de esta ciudad”.