La Real y Parroquial Basílica de San Lorenzo de Huesca conmemora este año el centenario de la construcción de la capilla dedicada a Nuestra Señora de Lourdes, y con este motivo se ha iniciado la celebración con un primer acto presidido por el obispo de la Diócesis de Huesca, monseñor Pedro Aguado Cuesta, una Eucaristía culminada con la adoración a la reliquia de Santa Bernardita.
La capilla fue construida en 1926, gracias a los donativos y a la fe de muchos fieles, movidos por una profunda devoción. Fue bendecida el 2 de febrero de ese mismo año por el entonces obispo de Huesca, Mateo Colom y Canals. Las imágenes fueron realizadas en los talleres de Tomás Marqués, en Barcelona. Este escultor catalán esculpió cinco pasos de la Semana Santa oscense, con lo que dio lugar a la renovación de la procesión. Una buena representación de su obra escultórica se encuentra en Huesca.
Damián Iguácen Borau en su libro sobre la Basílica de San Lorenzo de Huesca, señala que el sagrario y las gradas fueron tallados por los talleres de Zenón Casasús y el antepecho de la gruta fue trabajado en los talleres Averly, de Zaragoza. También apunta que en este altar radica la Archicofradía de Nuestra Señora de Lourdes.
El boceto de la gruta, realizado por el hermano jesuita Martín Coronas y ejecutada en los talleres de Cristóbal Castells, también en Barcelona, imita la cueva de Massabielle donde la Virgen María se apareció, el 11 de febrero de 1858, a una campesina de 14 años llamada Bernadette Soubirous (popularmente conocida como Bernardita).
La capilla es moderna en comparación con el conjunto de la basílica pero se ha convertido, junto a la dedicada a San Lorenzo, en una de las más visitadas del templo.
El primer acto que ha tenido lugar para conmemorar esta efeméride ha sido la celebración de la Santa Misa, el tradicional gesto del agua y la veneración de la reliquia de Santa Bernardita, llegada desde el propio Santuario de Lourdes. La solemnidad, que ha contado con una amplia participación de fieles, ha estado presidida por el obispo de Huesca, el padre Pedro Aguado Cuesta, y junto a él ha concelebrado Mauricio Elías, capellán coordinador de lengua española en el Santuario de Lourdes.

El obispo ha subrayado el profundo significado espiritual de esta conmemoración, destacando que la gruta de Lourdes de la basílica ha sido, durante un siglo, “testigo silencioso de tantas oraciones, de tanta fe y de tanto amor”, reflejo de la vivencia cristiana del pueblo oscense. Asimismo, se refería a la figura de Santa Bernardita, cuya reliquia ha podido venerarse como ejemplo de humildad, sencillez y fidelidad. Más allá de las pocas palabras que nos ha transmitido Bernardita de las apariciones, lo importante es lo que ocurre en ella. A pesar de que “es en una niña enferma y con poca formación”, es motivo por el cual se hace más evidente “el obrar de Dios” en las personas.
En su homilía, el padre Pedro también ha puesto el acento en la figura de María Santísima, “creyente, madre, educadora, discípula y testigo”, como guía y consuelo para todos los fieles, especialmente en los momentos de sufrimiento, enfermedad o dificultad.

EL TRADICIONAL GESTO DEL AGUA
Todo comenzó en 1858, cuando la Virgen María le dijo a la vidente Santa Bernardita Soubirous: “Vaya a beber y lavarse en la fuente”. Desde aquel día, millones de personas llegan a Lourdes para “beber y lavarse en esa agua, que no tiene propiedades terapéuticas ni específicas”. La misma Santa Bernardita solía decir: “Beben el agua como si fuera una medicina… Hay que tener fe, hay que rezar: ¡Esta agua no tendría ninguna virtud sin la fe!”.
El agua de Lourdes se ha convertido en un poderoso símbolo de curación y bendición, en una tradición profundamente arraigada en la vida de los creyentes y de los millones de peregrinos que visitan el santuario francés cada año.
RELIQUIAS DE SANTA BERNARDITA
El cuerpo de Bernardita Soubirous sufrió tres exhumaciones, una en 1909, otra en 1919 y la última el 18 de abril de 1925 para extraer las reliquias (46 años después del fallecimiento). El médico que examinó el cuerpo aseguró que estaba intacto y no presentaba descomposición cadavérica normal. Fueron separadas un fragmento de la quinta costilla, las rótulas, una muestra muscular del fémur derecho, cabello y diferentes fragmentos de músculos y piel.
El 14 de junio de 1925, Pío XI proclamó “Beata” a Bernardita. Su cuerpo fue trasladado el 18 de julio de 1925 a su actual relicario en Nevers. El 8 de diciembre de 1933, Pío XI canonizó a Santa Bernardita.
Las reliquias peregrinan por diversas diócesis del mundo para la veneración de los fieles.
Este próximo miércoles 11 de febrero, fiesta litúrgica de Nuestra Señora de Lourdes y Jornada Mundial del Enfermo, el centenario se hará presente en las santas misas de las 12:00 horas, por la Jornada Mundial del Enfermo y organizada por la Pastoral de la Salud; y de las 19:00 horas, con Eucaristía solemne seguida de procesión con el Santísimo por el interior del templo. A las 18:00 horas. se rezará el rosario de antorchas con la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes.
Con motivo de este acontecimiento, la parroquia ha editado también pulseras conmemorativas del centenario, que pueden adquirirse en el despacho parroquial. Un recuerdo de una celebración histórica que no deja indiferente a la feligresía oscense.