Alrededor de un centenar de personas han vuelto a concentrarse en Huesca con banderas palestinas, pancartas pidiendo boicot a empresas con intereses israelíes y, en el centro, la imagen aterradora de mortajas infantiles y llaves de exilio.
Se ha dado lectura al comunicado, similar al que se ha leído en decenas de concentraciones convocadas este sábado. En el mismo se denuncia que la impunidad continúa y complicidades también, y por ello la solidaridad no se detiene.
Añade el comunicado que "el plan impulsado por Trump junto al régimen israelí lejos de ser un plan de paz, es una nueva imposición colonial que busca legitimar el genocidio, la anexión y la limpieza étnica. Pretende rediseñar Palestina sin el pueblo palestino, reduciéndola a enclaves fragmentados, sin soberanía ni futuro. El futuro de Palestina, no se decide en despachos imperiales. El futuro de Palestina solo puede decidirlo el pueblo palestino, dentro de su tierra y en la diáspora".
Acusa a Israel de haber asesinado, tras decretarse el alto el fuego, a más de 400 personas palestinas, de seguir el bombardeo y continuar el bloqueo a la entrada de ayuda humanitaria, convirtiendo el invierno en otra arma de guerra, con el resultado de niñas y niños muriendo de frío, mientras la lluvia y el viento inundan tiendas precarias donde sobreviven personas desplazadas una y otra vez, después de haber perdido sus casas, sus barrios, sus familias.
Mencionan en su comunicado que la presión popular ha dado algunos resultados y que cada boicot, cada acción, cada ruptura eleva el coste político y social de la complicidad con el sionismo; si bien no es suficiente, añaden.
Afirman que el Gobierno PSOE-Sumar cedió a presiones de la empresa militar Airbus, para activar la cláusula de excepcionalidad del Real Decreto Ley para comprar material de defensa y doble uso a Israel, justificándose en intereses industriales y estratégicos. "Mientras se proclama apoyo al pueblo palestino, se sostiene al genocidio", afirman.
Y finalizan exigiendo el fin al genocidio, el embargo integral y retroactivo de armas a Israel, la ruptura total de relaciones diplomáticas, académicas, económicas, deportivas y culturales con Israel, las sanciones internacionales al régimen de apartheid israelí y apoyo a las demandas judiciales en la Corte Internacional de Justicia y el Tribunal Penal Internacional y la derogación de la Ley Mordaza y fin de la criminalización de la solidaridad con Palestina y de quienes defienden los derechos humanos.