La carretera A-125 volvió a convertirse este sábado en escenario de protesta vecinal. Cerca de un centenar de vehículos participaron en la marcha lenta convocada para denunciar el grave deterioro que presenta esta vía y reclamar una actuación urgente que garantice unas condiciones mínimas de seguridad para los conductores que la utilizan diariamente.
La movilización recorrió el tramo comprendido entre Ayerbe, Biscarrués y Ardisa, ralentizando completamente la circulación durante aproximadamente una hora en una acción reivindicativa que visibilizó el malestar creciente existente en la zona por el estado de la infraestructura.
Los participantes denunciaron que las últimas lluvias han agravado todavía más la situación de la carretera, provocando la aparición de nuevos baches, desperfectos y deformaciones del firme que dificultan la conducción y aumentan el riesgo de accidentes. Durante el recorrido podían observarse numerosos vehículos circulando con extrema precaución para esquivar socavones y zonas deterioradas de la calzada.
La protesta estuvo marcada por la preocupación existente entre vecinos, alcaldes y usuarios habituales de la vía tras el reciente accidente con vuelco registrado en esta carretera, en el que una persona resultó herida. Los convocantes consideran que ese suceso evidenció nuevamente el peligro que supone circular diariamente por una infraestructura cuyo deterioro, según afirman, se arrastra desde hace años.
Durante la movilización se recordó además que las Cortes de Aragón han aprobado por unanimidad diferentes iniciativas parlamentarias reclamando la mejora urgente de la A-125. Por ello, los participantes exigieron al actual Ejecutivo autonómico que impulse de forma inmediata el proyecto integral ya redactado para esta carretera y que la obra salga a licitación por la vía de urgencia.
Los manifestantes insistieron en que la A-125 constituye una infraestructura estratégica para la conexión de esta zona de Aragón con Navarra y el Pirineo, además de ser utilizada diariamente por vecinos, transportistas, trabajadores y servicios básicos que dependen de esta comunicación viaria.
Junto a la reforma integral, los convocantes reclamaron actuaciones inmediatas de mantenimiento y seguridad mientras llegan las obras definitivas. Entre las medidas solicitadas figuran la reparación urgente de los baches más peligrosos, la mejora del firme y el repintado de la señalización horizontal para aumentar la visibilidad y reducir riesgos.
La protesta concluyó con el compromiso de continuar impulsando nuevas acciones reivindicativas si no se producen avances a corto plazo. Los participantes consideran que la elevada respuesta obtenida este sábado demuestra el amplio respaldo social que mantiene una reclamación histórica del territorio.