El Centro de Interpretación Alberca de Alboré, en Montmesa, inicia una nueva temporada de apertura con el objetivo de consolidar el turismo ornitológico como recurso para desestacionalizar las visitas a la comarca de la Hoya de Huesca. La programación incorpora un vídeo divulgativo renovado, una exposición itinerante sobre las fiestas paganas del Pirineo y actividades gratuitas para acercar los valores naturales del humedal a familias, escolares y aficionados a la naturaleza de todas las edades.
La presentación ha contado con la participación de la presidenta de la entidad supramunicipal, Mónica Soler, el alcalde de Lupiñén-Ortilla, Carlos Tricas, y Pablo Vallés, educador ambiental de la empresa Huesca Naturaleza, encargada de la apertura del centro durante estos meses. La Comarca y el Ayuntamiento colaboran para mantener la instalación y desarrollar iniciativas divulgativas y turísticas.
Una de las novedades, gracias al programa europeo Patrim, es el estreno de un vídeo divulgativo que ofrece una primera aproximación al entorno, explica la ubicación del centro y presenta los principales valores naturales de la alberca y del embalse. La pieza, de corta duración, está concebida como introducción para los visitantes, que después pueden ampliar la información mediante las explicaciones del personal especializado.
El audiovisual recorre la migración de las grullas comunes, desde sus áreas de reproducción del norte de Europa y el Báltico hasta los humedales españoles donde pasan el invierno. Explica sus características físicas, su alimentación y las estrategias que emplean para descansar a salvo de los depredadores en las aguas poco profundas de la Alberca de Alboré.
La producción también muestra la diversidad ambiental del enclave, con referencias a sus anfibios, reptiles y vegetación, entre la que destaca el bosque de tamarices. Además, presenta el sendero verde, un itinerario que permite descubrir tres ecosistemas, entre ellos un pinar de pino piñonero procedente de una repoblación de los años sesenta. La narración concluye con una llamada a proteger este espacio natural y a reconocer las conexiones entre los ecosistemas más allá de las fronteras.

LAS ALMETAS DE LUPIÑÉN
El programa Patrim también ha permitido incorporar la exposición itinerante Pirineos vivos, dedicada a las fiestas paganas del territorio pirenaico. Los nueve socios del proyecto han seleccionado distintas celebraciones representativas de sus respectivos territorios y, en el caso de la Hoya de Huesca, la elegida son las almetas de Lupiñén.
La muestra pretende contribuir a la difusión y conservación de estas tradiciones, en un contexto en el que otras celebraciones, como Halloween, han ganado presencia. Incluye contenidos sobre las fiestas seleccionadas y un audiovisual interactivo, y puede visitarse en varios idiomas para facilitar su difusión entre los territorios participantes.
La exposición estará en Lupiñén con motivo de la celebración de las almetas, prevista para el 7 de noviembre, y después se trasladará al centro de interpretación de Montmesa, donde permanecerá durante todo ese mes. Posteriormente viajará a Graus, en la comarca de la Ribagorza, y continuará su recorrido por Francia.

GRULLAS, ESTRELLAS Y PASEOS AL AMANECER
El centro abrirá los sábados y domingos de 10:00 a 14:00 horas. La programación se completa con propuestas de observación de aves durante las tardes y, los domingos, también a primera hora de la mañana.
Los sábados se desarrolla la actividad Grullas y Estrellas, que comienza a las 16:00 con la observación de la llegada de las aves al dormidero. Después, quienes deseen prolongar la experiencia pueden observar el firmamento mediante telescopios astronómicos. Según ha explicado Pablo Vallés, a escasa contaminación lumínica de la zona permite disfrutar de las condiciones del cielo nocturno, y la actividad puede extenderse hasta las 20.00.
Los domingos, la propuesta comienza a las 8.00 horas con un paseo al amanecer para observar la salida de las grullas hacia sus zonas de alimentación y descubrir otros elementos naturales de la alberca. Por la tarde, de 16.00 a 18.00 horas, vuelve a ofrecerse la observación de las aves, en este caso sin la parte astronómica.
Todas las actividades son gratuitas y no requieren inscripción previa. Para participar basta con acudir al centro a la hora de comienzo de cada propuesta, tanto si se trata del paseo matutino como de las actividades vespertinas. La gratuidad es posible gracias a la financiación de la comarca de la Hoya de Huesca y del Ayuntamiento de Lupiñén-Ortilla-Montmesa.
Vallés ha recomendado llevar ropa de abrigo, especialmente para las observaciones de la tarde, porque las temperaturas pueden descender con rapidez al ponerse el sol durante noviembre y diciembre. También ha destacado que el paisaje cambia cada día según la luz, la niebla y las condiciones meteorológicas, por lo que cada visita puede ofrecer una experiencia diferente. La programación de fin de semana se suma a las visitas concertadas entre semana, en las que participan grupos escolares y otras entidades educativas.

EL BAR DE MONTMESA, UN SERVICIO CLAVE
La oferta del centro está concebida para que los visitantes puedan pasar el día completo en Montmesa, combinando las actividades de naturaleza con los servicios de la localidad. El bar del pueblo, que ofrece comidas, constituye un complemento importante para quienes acuden a observar las grullas y permite prolongar la estancia entre las propuestas de mañana y tarde.
Según se ha recordado durante la presentación, los sábados se sirven desayunos, vermú, comidas y cenas, mientras que los domingos se mantiene la misma oferta salvo las cenas, aunque estas últimas puede realizarse mediante contratación previa. De esta forma, la visita al humedal puede acompañarse de una parada gastronómica sin necesidad de abandonar la localidad.
El alcalde, Carlos Tricas, ha agradecido la colaboración de la comarca y el compromiso de Pablo Vallés, además de destacar la implicación de los vecinos en el mantenimiento de senderos y caminos y en la atención a los visitantes. En una localidad pequeña, mantener abierto el bar y recibir a grupos escolares y turistas requiere un esfuerzo que, según ha señalado, resulta fundamental para sostener los servicios y la actividad local.

UNAS 4.000 GRULLAS Y OTROS TANTOS VISITANTES
La llegada de las aves migratorias constituye el principal atractivo de la temporada. Pablo Vallés en torno a 4.000 las grullas invernantes en la zona, una presencia que se irá consolidando a lo largo de noviembre.
El número de visitantes que recibe este entorno durante el invierno se aproxima también a las 4.000 personas, según los datos aportados por el educador ambiental oscense. Esta afluencia respalda la apuesta por el turismo ornitológico fuera de los periodos de mayor actividad turística y permite ampliar el público interesado en el humedal más allá de los aficionados especializados.