CHA ha participado en las manifestaciones convocadas el 1º de Mayo convacadas en defensa de los derechos laborales. La diputada en las Cortes de Aragón y miembro del Consello Nacional de CHA, Mary Carmen Bozal, subraya que este día “no es solo simbólico, sino profundamente reivindicativo”, y llama a visibilizar los problemas reales que siguen afectando a la clase trabajadora.
Bozal pone el foco también en la siniestralidad laboral, recordando que los accidentes siguen siendo una lacra en Aragón y denunciando que "el presidente Jorge Azcón no hizo referencia a esta cuestión ni en su discurso ni en los acuerdos políticos recientes". Insiste en que “la seguridad en el trabajo debe ser una prioridad absoluta” y advierte de que las cifras continúan siendo preocupantes, con fallecimientos y numerosos accidentes que evidencian carencias estructurales en prevención.
Asimismo, alerta sobre los "despidos que continúan produciéndose en sectores estratégicos", citando el impacto reciente de un expediente en el sector del telemarketing en Zaragoza que afectaría a cientos de personas, lo que considera “un golpe durísimo para muchas familias trabajadoras”.
Bozal incide en las "dificultades específicas" que siguen teniendo la juventud, las mujeres, las personas migrantes y el colectivo LGTBI para acceder a empleos dignos y en igualdad de condiciones, denunciando "brechas y situaciones de discriminación que aún persisten".
Igualmente recuerda que el personal sanitario, educativo, del ámbito social y judicial, dependiente del Gobierno de Aragón, "está desarrollando durante todo este año continuas movilizaciones, concentraciones y huelgas en defensa de unas condiciones dignas para su trabajo".
Desde CHA se defiende que este Primero de Mayo debe servir para reclamar salarios dignos, garantizar el acceso a la vivienda y avanzar en derechos laborales reales. Advierte que "el crecimiento económico no está llegando de forma justa a la mayoría social, por lo que es necesario reforzar la negociación colectiva, proteger el poder adquisitivo y combatir las desigualdades, así como un marco de relaciones laborales propio para Aragón”.
Finalmente, Bozal indica: “Salir hoy a la calle es imprescindible para exigir cambios reales, porque los derechos laborales no se garantizan solos: se conquistan y se defienden cada día”.