El conductor "kamikaze" que embistió a guardias civiles en Lanave ha sido condenado a cinco años de prisión por la Plaza 1 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Huesca, uno de los fallos más contundentes (se imponen también otras penas económicas y de trabajos para la comunidad) por delitos de atentados contra los agentes de la autoridad y contra la seguridad vial.
Este jueves 29 de enero de 2026 se ha desarrollado la vista de juicio oral, tras la que se dictó sentencia por la Magistrada titular Blanca Rodríguez Dieste de la Plaza 1 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Huesca, que representa una de las sentencias más severas de los últimos años por delitos de atentados contra los agentes de la autoridad y la seguridad vial a E.M.P, de 22 años de edad de nacionalidad rumana.
El fallo entiende probada la totalidad de los hechos acaecidos, en los que el conductor estaba drogado, circulando sin carnet la tarde noche del pasado 7 de enero de 2024 por la avenida Martínez de Velasco de Huesca, tras observar la presencia una patrulla uniformada de la Policía Nacional inició una fuga a gran velocidad y con grave riesgo para todos las personas en la vía, emprendiendo la huída hacia la frontera con Francia.
Tras circular durante más de cincuenta kilómetros a una velocidad temeraria, tratando de zafarse del vehículo policial que intentaba darle alcance, en el tramo de Lanave, al detectar más vehículos de la guardia civil, de forma consciente y deliberada trató de impactar contra el primero de ellos, que pudo esquivar la embestida gracias a la pericia de los agentes, empotrando brutalmente contra el segundo coche patrulla que se encontraba unos metros más hacia delante, dejando al agente inconsciente.
Cuando los agentes pretendieron identificar al conductor, lejos de deponer su actitud, les agredió y causó lesiones y fracturas a uno de ellos, por lo que hubieron de proceder a su detención y posterior conducción a dependencias policiales, mientras la ambulancia evacuaba a uno de los agentes. Posteriormente la magistrada-juez de guardia de Jaca decretó su ingreso en prisión provisional.
Por estos hechos se impone una condena por delito de conducción temeraria, atentado contra los agentes de la autoridad, lesiones y daños graves a la pena de cinco años de prisión, la prohibición de obtención del permiso de conducción en dos años y medio, multa de 2.880 euros, seis meses de trabajos en beneficio de la comunidad, la indemnización de más de diez mil euros a los agentes de la guardia civil y la imposición de las costas procesales.
Queda pendiente de determinación en ejecución de sentencia los daños en el vehículo de la guardia civil de tráfico, su equipación y otros elementos de la vía que ascienden a más de treinta y cinco mil euros e igualmente deberán ser resarcidos al erario público.
Jorge Piedrafita, abogado de los agentes de la Guardia Civil lesionados, se muestra satisfecho al lograr una sentencia “severa” que recoge la totalidad de los hechos denunciados y que pusieron en riesgo la vida de los guardias, que resultaron gravemente lesionados. Igualmente, hubo peligro para la seguridad vial de todos los peatones y conductores. Piedrafita confía en que que esta resolución firme sea disuasiva en la salvaguarda de la integridad de los servidores públicos que arriesgan su integridad vital al garantizar la seguridad vial y personal de la ciudadanía y que aún esperan el reconocimiento de profesión de “riesgo”