La llegada del verano convierte la montaña en uno de los destinos preferidos para quienes buscan naturaleza y actividad al aire libre. En este contexto, la Guardia Civil de Huesca ha puesto el foco en los montañeros veteranos, a quienes da una serie de consejos y les recuerda que su experiencia debe ser un valor añadido para reforzar la seguridad en cada salida. “El sentido común, la prudencia y el respeto a la naturaleza son valores primordiales dentro de la veteranía en la montaña”, subrayan desde el cuerpo.
La planificación previa se presenta como el primer paso imprescindible antes de cualquier actividad. Elegir una ruta acorde a las capacidades físicas y técnicas actuales, estudiar el mapa, consultar la meteorología y conocer el terreno son aspectos fundamentales. Salir a horas tempranas también marca la diferencia, ya que permite evitar las horas de más calor y anticiparse a posibles cambios de tiempo. “Esa planificación ya es la mitad del éxito”, recuerdan.
La preparación del equipo es otro de los pilares. La Guardia Civil insiste en la importancia de llevar ropa adecuada, teniendo en cuenta que en alta montaña el tiempo puede cambiar con rapidez. Un buen calzado con agarre y el uso de bastones de trekking no solo aportan estabilidad, sino que protegen las articulaciones y ayudan a prevenir lesiones. A ello se suma la necesidad de cargar suficiente agua y comida, especialmente en jornadas largas o con altas temperaturas.
La tecnología, bien utilizada, se convierte en una aliada. Disponer del track de la ruta en el móvil o en un dispositivo GPS aporta seguridad, siempre con la precaución de iniciar la actividad con la batería completamente cargada y llevar una fuente externa de energía. Aun así, los agentes recuerdan que ningún dispositivo sustituye a una buena planificación.
En cuanto al desarrollo de la actividad, recomiendan mantener un ritmo constante que permita respirar con normalidad y conversar sin dificultad. “La regularidad vence a la velocidad”, insisten, apostando por pasos cortos y firmes en las subidas para ahorrar energía de cara a las bajadas, donde se concentran muchos accidentes. Las paradas breves para hidratarse y alimentarse son clave para mantener la resistencia.
La Guardia Civil también subraya el valor que caminar acompañado no solo mejora la experiencia, sino que permite cuidarse mutuamente y reaccionar mejor ante cualquier imprevisto. Además, recuerdan que el objetivo no es únicamente alcanzar la cumbre, sino completar el recorrido con seguridad, prestando especial atención al descenso.
En caso de emergencia, los montañeros deben contactar sin dudarlo con el 112 o con el 062 de la Guardia Civil. “En la montaña el riesgo cero no existe”, advierten, apelando a la responsabilidad individual en un entorno donde la prevención es la mejor herramienta.
Porque, como concluyen, la pasión por la montaña no entiende de edad, sino de respeto, preparación y ganas de seguir descubriendo el entorno con seguridad.