La carretera que conecta las localidades de Borau y Aísa va a permanecer cerrada al tráfico desde este próximo viernes 20 de febrero y durante dos meses para la ejecución de obras de emergencia destinadas a reparar los daños provocados por las intensas lluvias y nevadas registradas en las últimas semanas. La Diputación Provincial de Huesca actuará sobre un deslizamiento que ha generado varios escalones en el pavimento y que continúa agravándose, afectando ya a un tramo de unos 120 metros.
Según ha informado la institución provincial, la saturación de las laderas y de los rellenos de la carretera HU-V-2201 debido a las precipitaciones ha provocado el movimiento del terreno, comprometiendo la estabilidad de la vía y obligando a intervenir con carácter urgente para garantizar la seguridad.

Los trabajos previstos incluyen el saneo y retirada del material desplazado, la construcción de muros de escollera para estabilizar el talud, mejoras en el sistema de drenaje, la reposición del firme y la reinstalación de los sistemas de contención.
La estrechez de la calzada y la imposibilidad de habilitar desvíos provisionales obligan a cortar completamente la circulación durante el tiempo que duren las obras, cuya duración estimada es de dos meses.
Durante este periodo, los vecinos de Borau podrán seguir accediendo a la localidad por la propia HU-V-2201, mientras que el acceso a Aísa deberá realizarse a través de la carretera A-2605.
La Diputación enmarca esta actuación "en su línea de respuesta ágil ante emergencias que afectan a accesos y comunicaciones en la provincia de Huesca", señala.