La carretera HU-360 en el fondo del Cañón de Añisclo, en el tramo comprendido entre Puyarruego y el aparcamiento de La Tella, ha quedado cortada de forma temporal al tráfico a causa de un desprendimiento de rocas que impide completamente el paso de vehículos.
La caída de piedras se produjo este pasado miércoles 14 de enero, y el cierre se mantendrá hasta nuevo aviso, mientras se evalúa la situación y se adoptan las medidas necesarias para garantizar la seguridad en la vía.
Desde el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se ha informado de que sí es posible acceder en vehículo hasta el aparcamiento de La Tella, tanto por Fanlo como por Buerba, itinerarios que permanecen abiertos al tráfico. Desde este punto, los visitantes podrán continuar a pie hasta el aparcamiento de San Úrbez, uno de los accesos habituales al cañón.
El organismo gestor ha recomendado extremar la precaución en el resto de vías de acceso a la zona, uno de los espacios más visitados del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.