La crecida del río Gállego deja aislado a un pescador y la Guardia Civil encadena siete rescates en tres días en el Pirineo oscense

Once personas y un perro fueron auxiliados entre el 20 y el 22 de julio en intervenciones

23 de Julio de 2026
Guardar
Imagen de un rescate en el barranco Furco.
Imagen de un rescate en el barranco Furco.

La crecida del río Gállego sorprendió en la tarde del domingo 20 de julio a un pescador de 45 años, vecino de Molina de Segura (Murcia), que quedó aislado mientras pescaba a la altura del merendero de Oliván, en el término municipal de Biescas. El aumento del caudal le impidió cruzar el río para regresar a la orilla, por lo que tuvo que solicitar ayuda. Los especialistas de montaña lograron acceder hasta el lugar y trasladarlo sano y salvo hasta su vehículo.

Este rescate puso el broche a una intensa jornada en la que la Guardia Civil encadenó tres intervenciones en apenas hora y media. En el conjunto de los días 20, 21 y 22 de julio, los equipos de montaña realizaron siete rescates en distintos puntos del Pirineo oscense, en los que auxiliaron a once personas y un perro. Las actuaciones estuvieron motivadas por un golpe de calor, un esguince, dos episodios de agotamiento, un accidente de bicicleta de montaña, dos montañeros enriscados y el aislamiento del pescador por la crecida del río. Dos de los afectados fueron evacuados posteriormente a centros hospitalarios, mientras que una senderista recibió asistencia médica en el lugar.

La intervención más delicada por el estado de la afectada tuvo lugar el martes 22 de julio, cuando una senderista de 20 años, vecina de Murcia, no pudo continuar la ruta por el Balcón de Pineta, en el término municipal de Bielsa, debido a un golpe de calor. La joven realizaba la actividad junto a un hombre de 52 años, también vecino de Murcia. Ambos fueron evacuados en helicóptero hasta el campamento El Corneto, donde la mujer fue atendida por el médico del lugar.

Poco antes, una senderista francesa de 31 años sufrió una lesión en un tobillo mientras caminaba por las inmediaciones del Ibón de la Plana, en Benasque. Tras ser rescatada, fue trasladada hasta la helisuperficie de Benasque y, desde allí, en ambulancia al Hospital de Barbastro.

La tercera actuación del martes se produjo en las proximidades del Ibón de Tebarray, en Sallent de Gállego, donde dos senderistas, de 36 y 37 años, vecinos de El Prat de Llobregat (Barcelona), y su perro tuvieron que abandonar la excursión por agotamiento. Los tres fueron evacuados hasta el Balneario de Panticosa, donde tenían estacionado su vehículo.

El lunes 21 de julio, un ciclista de montaña de 34 años, vecino de Navarra, sufrió un esguince tras caerse mientras recorría Canal Roya, en el término municipal de Aisa. Después de ser evacuado, fue trasladado en ambulancia al Hospital de Jaca.

La serie de rescates comenzó el domingo 20 de julio con el auxilio a dos montañeros de 30 y 32 años, vecinos de Burgos, que quedaron enriscados durante el descenso desde el pico Monte Perdido hacia el Lago de Marboré, en el término municipal de Bielsa. Ambos progresaban por un terreno abrupto cuando quedaron bloqueados y sin posibilidad de continuar la actividad, por lo que fueron evacuados en helicóptero hasta Bielsa.

Apenas una hora después, otro montañero, un hombre de 60 años vecino de la provincia de Gerona, tuvo que ser auxiliado en la ladera oeste del Pico Veteranos, en Gistaín, al quedar agotado durante la ascensión. Una vez rescatado, fue trasladado hasta la helisuperficie de Benasque, desde donde continuó el viaje por sus propios medios.

En el conjunto de estas actuaciones intervinieron especialistas de los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Boltaña, Panticosa, Jaca y Benasque, las Unidades Aéreas de Benasque y Huesca y, en aquellos rescates que requirieron asistencia sanitaria, médicos del 061.