Por si fueran pocos los problemas del Centro de Salud del Perpetuo Socorro de Huesca acarreados por la antigüedad de las instalaciones y su falta de espacio, a ello se le suma que, ahora, cuando llueve, hay que entrar con paraguas a algunas de las consultas, en las que se han detectado goteras.
La presidenta de la Asociación de Vecinos del Barrio del Perpetuo Socorro, Purificación Broto, hizo pública esta situación, en la concentración celebrada el pasado viernes para reclamar a la Administración autonómica que se inicien las obras del nuevo centro cuanto antes y, para ello, se dote a la intervención de la suficiente consignación presupuestaria.

"Se ha detectado con la lluvia que hay goteras y en algunas consultas había que entrar con paraguas y poner cubos", declaró.
La presidenta expresó su deseo de que el nuevo edificio "dé una asistencia digna y que los profesionales puedan trabajar también en condiciones dignas".
Broto comentó que, por población atendida en el centro, que presta servicio a vecinos de los barrios del Perpetuo Socorro, Casco Viejo y Santo Domingo y San Martín, podría reforzarse la plantilla de médicos, "pero no tendrían sitio para pasar consulta".
El Centro de Salud del Perpetuo Socorro de Huesca cuenta con una plantilla de 9 médicos de familia, 3 pediatras y 2 médicos de refuerzo, así como plantilla de enfermería, matrona y trabajadora social.
Sanidad ha presupuestado para 2023 un total de 550.000 euros para la construcción de las nuevas instalaciones.