Los vecinos de Morillo de Monclús, en el municipio de La Fueva, han sido desalojados de forma preventiva este miércoles a causa del incendio forestal declarado durante la tarde en esta zona de la comarca del Sobrarbe. En total, alrededor de 40 personas han tenido que abandonar sus viviendas y han sido realojadas en La Fueva, mientras que un campamento que tenía prevista su llegada ha retrasado su entrada 24 horas.
El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública del Gobierno de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro, ha explicado que el incendio se originó en torno a las 18.30 horas, cuando una persona que estaba cosechando alertó de que una chispa había saltado desde la maquinaria hasta una zona de monte.
Como ha señalado, el incendio afecta a una zona de pinar y de difícil acceso, lo que complica considerablemente las labores de los equipos de emergencia. Por ello, el Gobierno de Aragón ha decidido desviar parte de los medios aéreos que estaban actuando en el incendio de la Sierra de Alcubierre, especialmente recursos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) y del operativo Infoar, con el objetivo de realizar el mayor número posible de descargas de agua antes del anochecer.
En estos momentos trabajan en el incendio una brigada helitransportada con su helicóptero, tres brigadas terrestres, dos autobombas y un helicóptero de coordinación del operativo Infoar. A ellos se suman los medios del MITECO, que ha desplegado tres aviones anfibios -dos con base en Requena y otro en Reus-, un avión anfibio ligero y un avión FOCA de gran capacidad. Además, durante la noche está prevista la incorporación de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para reforzar las tareas de extinción.
Bermúdez de Castro ha reconocido que se trata de un incendio que "preocupa" por sus características. Aunque el viento sopla con menos intensidad que en la Sierra de Alcubierre, ha explicado que el fuego se desarrolla en una masa forestal donde las propias laderas favorecen la propagación de las llamas, lo que dificulta el trabajo de los equipos terrestres.
El consejero ha lamentado además el complicado comienzo de la campaña estival de incendios en Aragón. "Está siendo muy duro el inicio de verano", ha afirmado, recordando que el pasado año apenas se registraron grandes incendios, mientras que en apenas una semana la comunidad ha tenido que hacer frente al incendio de Tamarite de Litera, que arrasó cerca de 5.000 hectáreas de cultivos, ahora al de la Sierra de Alcubierre, con unas 2.000 hectáreas afectadas, y al declarado en La Fueva, que mantiene movilizado un importante operativo de extinción.
Vecinos de la zona han trasmitido su "preocupación" y han criticado la "demora en la llegada de los medios de extinción" para atacar el incendio.