Un joven de 25 años con múltiples antecedentes ha sido detenido en Huesca tras agredir a un hombre en una terraza de la ciudad con la tija de una bicicleta, en presencia de menores. Tras quedar en libertad con cargos, fue arrestado de nuevo apenas unas horas después por amenazas con arma blanca, robos y agresiones en distintos puntos de la ciudad. Finalmente, ha sido puesto en libertad, con una orden de alejamiento de Huesca.
La agresión tuvo lugar a las 18.30 horas del pasado domingo en la plaza Lérida. La víctima se encontraba en compañía de amigos y de sus hijos menores de edad en una terraza, cuando el joven posteriormente detenido se acercó ofreciendo una bicicleta, a lo que la víctima preguntó por la procedencia de la misma. El joven extrajo el sillín de la bicicleta y le propinó un fuerte golpe en la cabeza a la víctima con la tija del sillín, causándole lesiones por las que tuvo que ser trasladado al centro hospitalario.
El agresor abandonó a continuación el lugar, mientras los testigos llamaron a las centralitas policiales requiriendo presencia en el lugar, y pudieron aportar las características físicas del autor, que fue inmediatamente identificado por los agentes al ser conocido por actuaciones anteriores.
Los agentes realizaron una búsqueda por la zona y localizaron al agresor en bar de una calle cercana, en un elevado estado de agresividad. Tras intervenir la bicicleta que portaba, así como la tija utilizada en la agresión, el agresor fue detenido por delitos de lesiones y amenazas graves. Pasó a disposición judicial el día 15 de junio, disponiéndose su puesta en libertad con cargos.
REITERACIÓN DELICTIVA
Tras ser puesto en libertad por la agresión referida, este joven ha sido protagonista de todo un periplo delictivo durante este pasado lunes, habiéndose procedido nuevamente a su detención por diversos hechos. Tras pasar a disposición juducial, el detenido ha sido puesto en libertad, con una orden de alejamiento de la ciudad de Huesca.
Agentes de Policía Nacional y Local fueron requeridos por el dueño de un establecimiento de hostelería, donde el investigado había sustraído al descuido el día anterior la caja de propinas. Tras la puesta a disposición judicial, el mismo se personó nuevamente en este bar, intimidando al dueño con unas tijeras, amenazándole con causarle daño si denunciaba en la Policía la sustracción de la caja fuerte. Tras estas amenazas, este joven había salido a la calle y estaba amenazando a viandantes con unas tijeras.
Los policías se personaron inmediatamente consiguiendo detenerlo e intervenir las tijeras empleadas para las amenazas. Durante la intervención los agentes le intervinieron además diversas prendas y perfumes, y averiguaron que acababa de sustraerlos de una tienda de cosméticos y de una tienda de venta de ropa deportiva, donde había empujado violentamente a la empleada para asegurar su huida.