Un hombre de 36 años ha sido detenido en Huesca por la Policía Nacional por utilizar de forma fraudulenta tarjetas de crédito extraviadas o sustraídas, con las que llegó a generar cargos superiores a los 1.000 euros en distintos establecimientos de ocio nocturno de la ciudad.
La investigación se inició tras la denuncia de un ciudadano que había perdido su tarjeta de crédito y detectó cargos no autorizados efectuados en un bar de la capital oscense. Las gestiones policiales permitieron identificar al presunto autor y proceder a su primera detención el 26 de enero, como responsable de un delito de estafa.
Dos días después, el 28 de enero, los agentes practicaron una segunda detención del mismo individuo, a raíz de una nueva denuncia interpuesta por una mujer que manifestó que, mientras se encontraba en un bar, le sustrajeron el teléfono móvil y la cartera, y que posteriormente se realizaron numerosos cargos con su tarjeta bancaria en. La Policía constató que el detenido había aprovechado su estancia en el local, donde ya estaba pagando consumiciones con una tarjeta ajena, para hurtar las pertenencias de otra clienta y continuar después la noche en distintos bares.
Según la información facilitada por la Comisaría Provincial, el detenido utilizó dos tarjetas diferentes en una misma noche, una de ellas extraviada y otra sustraída en el propio establecimiento, acumulando un gasto que superó los 1.000 euros. Por estos hechos, fue arrestado como autor de un delito de hurto y otro de estafa.
Desde la Policía Nacional se recuerda que el uso de tarjetas de crédito o débito encontradas o sustraídas constituye un delito de estafa, tipificado en el Código Penal, y que este tipo de conductas conllevan responsabilidad penal y pueden dar lugar a la detención del autor.