La Diputación Provincial de Huesca ha abierto una línea de ayudas dotada este año con 62.000 euros para apoyar a las oficinas de farmacia ubicadas en municipios de menos de 1.000 habitantes o reconocidas por el Servicio Aragonés de Salud como farmacias en situación de viabilidad económica comprometida.
El presidente de la institución provincial, Isaac Claver, ha visitado este lunes la de Almunia de San Juan, desde donde además se llevan los botiquines de Alfántega, Pueyo de Santa Cruz, Azanuy y Castejón del Puente, y se presta servicio a domicilio en Calasanz. Claver ha enfatizado que “son un servicio esencial, especialmente en los pueblos pequeños, donde se convierten en muchos casos en los únicos servicios sanitarios de proximidad”.
El presidente de la corporación provincial ha defendido que esta convocatoria “responde a una forma muy concreta de entender la política provincial: estar donde más falta hace y ayudar a sostener los servicios que permiten que la gente pueda seguir viviendo en su pueblo”.
Uno de los ejemplos que refleja el alcance real de esta línea de ayudas es la farmacia de Almunia de San Juan. Su titular, María Ángeles Playán, ha puesto de relieve que este tipo de ayudas resultan necesarias para sostener un servicio que exige desplazamientos, organización diaria y atención personalizada a una población muy dispersa. “La farmacia rural implica estar pendiente de los vecinos, acercar medicación, resolver dudas y facilitar el acceso a tratamientos a personas que, en muchos casos, tienen dificultades para desplazarse. Según el horario de algunos centros, somos el único servicio sanitario abierto de cara al público 24 horas”, ha concluido.
El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Huesca, Ángel Mas, ha incidido también en la importancia de preservar esta red de farmacias rurales, que actúan como un servicio esencial dentro del sistema sanitario. Desde el Colegio se defiende que estas oficinas cumplen una función difícilmente sustituible en los pueblos pequeños, donde la farmacia es muchas veces uno de los pocos servicios permanentes y de confianza para la población.
Las ayudas que otorga la Diputación permitirán sufragar gastos vinculados al funcionamiento de las oficinas de farmacia, como las cuotas de autónomos del titular, los costes derivados de la receta electrónica, la conectividad de datos, la conexión al sistema de receta electrónica y los servicios informáticos necesarios para su gestión. Asimismo también se tienen en cuenta criterios como el número de habitantes del municipio y la pérdida de población sufrida en los últimos años. La resolución de este 2026 está a punto de ser conocida. El año pasado accedieron a estas ayudas casi 40 oficinas.