El dispositivo especial de seguridad con motivo de las elecciones autonómicas en Huesca se activó hace aproximadamente una semana para garantizar el normal desarrollo del proceso electoral y prevenir cualquier incidente relacionado con el voto por correo, los colegios electorales y las sedes oficiales.
En una primera fase, según explica el jefe de la Policía Local, Nicolás Hernández, el operativo se centró en la custodia del voto por correo, con vigilancia permanente en el centro que concentra los votos por correo, situado en el polígono Sepes, con el objetivo de evitar posibles actos vandálicos, sabotajes o robos de sufragios.
De forma paralela, se reforzó la seguridad en el centro de CRTI del Ayuntamiento, donde se encontraban depositadas las urnas y las papeletas electorales, para garantizar que los colegios pudieran montarse con normalidad y sin incidentes previos a la jornada de votación.
El dispositivo se intensificó durante la noche del viernes y a lo largo del sábado, con visitas preventivas a distintos colegios electorales en coordinación con la Policía Nacional, con el fin de evitar actos vandálicos, boicots o cualquier acción contra los centros de votación.
Durante la jornada electoral, la Policía Local de Huesca ha reforzado el servicio ordinario con 28 agentes adicionales, sumados a los turnos habituales de mañana, tarde y noche, lo que ha supuesto un despliegue total de alrededor de 50 efectivos movilizados en la ciudad.
En cuanto al resto de cuerpos, la seguridad se ha organizado de forma coordinada. La Policía Nacional se ha hecho cargo de varios colegios electorales, mientras que la Policía Local ha asumido la vigilancia de otros centros de votación repartidos por la ciudad.
Por su parte, la Policía Adscrita al Gobierno de Aragón ha sido la responsable de la seguridad en el Palacio de Justicia, sede de la Junta Electoral, así como de las dependencias de Correos.
Este reparto de funciones entre cuerpos policiales ha permitido cubrir los diez colegios electorales de la ciudad y las sedes clave del proceso, sin que se hayan registrado incidentes relevantes hasta el momento.