El doctor Santos Gastón destaca la importancia de la prevención para reducir el riesgo de sufrir un ictus

Con motivo del Día Mundial de esta enfermedad, que se celebra este jueves, el especialista insiste en la necesidad de conocer las señales de alarma

29 de Octubre de 2026
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Miguel Ángel Santos Gastón, durante una charla en el Salón Azul del Casino de Huesca. Foto Myriam Martínez
Miguel Ángel Santos Gastón, durante una charla en el Salón Azul del Casino de Huesca. Foto Myriam Martínez

La prevención y la detección temprana de los factores de riesgo vascular constituyen herramientas fundamentales para reducir las probabilidades de sufrir un ictus. Con motivo del Día Mundial del Ictus, que se conmemora cada 29 de octubre, el doctor Miguel Ángel Santos Gastón, especialista en Cirugía General y Cirugía Cardiovascular, pone el acento en la importancia de anticiparse a la aparición de la enfermedad mediante una valoración individualizada de la salud vascular.

Bajo el lema Prevenir el ictus es anticiparse. La edad de tus arterias importa, el especialista recuerda que el ictus puede producirse sin síntomas previos, por lo que resulta esencial identificar y controlar los factores de riesgo incluso cuando una persona se encuentra aparentemente bien.

Entre los principales factores de riesgo modificables destaca la hipertensión arterial, considerada uno de los más importantes en el desarrollo de enfermedades cerebrovasculares. A ella se suman la diabetes, los niveles elevados de colesterol, la fibrilación auricular y otras patologías cardíacas que pueden favorecer la aparición de embolias cerebrales.

Asimismo, hábitos como el tabaquismo, el sedentarismo y el consumo excesivo de alcohol incrementan el riesgo vascular. Las personas con enfermedad de las arterias carótidas o antecedentes de ictus o ataque isquémico transitorio (AIT) requieren, además, un seguimiento médico específico.

La importancia de reconocer las señales de alarma

El doctor Santos Gastón subraya la necesidad de prestar atención a determinadas alteraciones neurológicas, especialmente cuando aparecen de forma repentina. Entre los principales signos de alarma se encuentran la pérdida súbita de fuerza o sensibilidad en la cara, un brazo o una pierna, particularmente si afecta a un solo lado del cuerpo; la desviación de la boca; las dificultades repentinas para hablar o comprender; y la pérdida brusca de visión o las alteraciones súbitas del equilibrio.

También debe considerarse una señal de alarma la aparición de un dolor de cabeza extremadamente intenso y de comienzo repentino.

En estas situaciones, la recomendación es clara: llamar inmediatamente al 112, sin esperar a que desaparezcan los síntomas ni acudir previamente a una consulta ordinaria.

El especialista recuerda que, en ocasiones, puede producirse un ataque isquémico transitorio (AIT), cuyos síntomas neurológicos desaparecen espontáneamente en pocos minutos. Sin embargo, esta mejoría no elimina el riesgo, ya que el episodio puede constituir una advertencia de un ictus posterior y requiere atención médica urgente.

Una valoración preventiva adaptada a cada paciente

La propuesta preventiva del doctor Santos Gastón se centra en identificar las alteraciones vasculares antes de que se produzca un daño cerebral. Para ello, plantea una evaluación médica personalizada que permita determinar los factores de riesgo, orientar las medidas preventivas y establecer los controles necesarios.

Esta valoración puede incluir una revisión de los antecedentes clínicos, exploración médica y, cuando esté indicado, estudios del corazón o de las arterias del cuello. No obstante, el especialista recuerda que no todas las personas necesitan las mismas pruebas, por lo que deben seleccionarse en función de las circunstancias individuales.

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También señala que determinadas molestias, como los olvidos persistentes, la inestabilidad al caminar, los cambios visuales o las dificultades de concentración, merecen una valoración clínica cuando son nuevas, progresivas o preocupantes. Estas manifestaciones no son específicas del ictus ni permiten predecirlo por sí solas, ya que pueden responder a múltiples causas.

Atención y rehabilitación después de un ictus

La prevención no es el único ámbito de actuación. Cuando el ictus ya se ha producido, resulta igualmente importante evaluar las secuelas y las posibilidades de rehabilitación, siempre en coordinación con la atención neurológica y los tratamientos establecidos.

En este sentido, Santos Gastón recuerda que, aunque la prevención puede contribuir a reducir el riesgo, no es posible garantizar una protección absoluta frente al ictus ni la recuperación completa de todos los daños.

Una amplia trayectoria en medicina vascular

El doctor Miguel Ángel Santos Gastón es doctor en Medicina y Cirugía y especialista en Cirugía General y Cirugía Cardiovascular. Cuenta con una amplia trayectoria profesional en el ámbito de la patología vascular, la docencia y la divulgación de la medicina preventiva.

A lo largo de su carrera ha impartido más de 60 charlas sobre prevención en distintas comunidades autónomas y ha participado como ponente en congresos internacionales, promoviendo la concienciación sobre la importancia de cuidar la salud de las arterias.

Con motivo del Día Mundial del Ictus, se anuncia la posibilidad de solicitar un examen preventivo gratuito, sujeto a las condiciones de las clínicas participantes, en Huesca, Zaragoza, Barcelona, Bilbao y Madrid.

Las personas interesadas pueden solicitar información en el teléfono 655 555 317.

La iniciativa insiste en un mensaje fundamental: conocer el riesgo vascular, adoptar hábitos saludables y actuar a tiempo puede contribuir a prevenir una enfermedad que constituye una importante causa de discapacidad y mortalidad.

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