Un doble alivio constituye la primera tregua que los mil efectivos que combaten el fuego desde hace una semana desde el origen en Las Peñas de Riglos hasta Monte Oroel: por un lado, ya se han incorporado los bomberos franceses; por otro, más importante, está lloviendo copiosamente en Monte Oroel y con distintas intensidades.
Una tercera esperanza se suma: el frente de lluvias se está desplazando hacia el sur y prometedoramente por buena parte de las áreas y los pueblos afectados por un incendio que ha desalojado a 1.046 personas de diecinueve municipios.
Con regocijo se ha acogido la llegada de refuerzos desde Francia, cuyo convoy de camiones de bomberos ha sido visto con alborozo general en Canfranc. Cien profesionales y un buen número de vehículos para dar relevo y descanso a los exhaustos compañeros aragoneses y españoles.
Paralelamente, pese a cierto desánimo respecto a las expectativas meteorológicas y el temor de que las lluvias esperadas fueran sustituidas como el sábado por erráticos vientos, hacia las cuatro de la tarde las nubes han empezado a poblar Jaca, Monte Oroel y Santa Cruz de la Serós.
Primero, han sido unas precipitaciones tímidas, sin fuerza para ayudar demasiado en la extinción del fuego aunque ayudan para refrescar la naturaleza, aumentar la humedad y moderar las temperaturas.
Posteriormente, pasadas las cinco de la tarde, la lluvia ha empezado a caer con fuerza en el Monte Oroel, con los efectivos en una zona crítica francamente aliviados después de luchas contra lenguas de fuego terroríficas. El frente húmedo, al contrario que el día precedente que esquivaba estas tierras tan necesitadas, se iba desplazando hacia la zona caliente, nunca mejor dicho en el sentido metafórico y real.
Las ventanas de oportunidad de fin de semana a las que aludía el consejero Bermúdez de Castro el viernes se han presentado perezosamente, pero con la esperanza de que, ahora sí, la climatología pueda contribuir a la extinción de un fuego convertido en pesadilla. Miles de oscenses han mirado a las aplicaciones meteorológicas y han suspirado. Y la palabra más escuchada ha sido "ojalá".
MÁS OPTIMISMO
Francho Aso, director de Extinción, ha afirmado esta tarde que, después de las maniobras complejas de todo el día "ahora sí podemos ver la situación con cierto optimismo porque las partes que más nos preocupaban en el sector 4, 6 y 8 en la zona este-nordeste del incendio, hemos podido contener parte de ese avance, sobre todo en la zona de Monte Oroel".
Ha apelado a la prudencia por la exposición a la meteorología, pero ha aludido al frente de lluvias que está soltando agua. "Todo el trabajo que se ha venido realizando se puede ver afianzado".
Y, por otro lado, la llegada de la ayuda de otras comunidades y que va a ser "darle esa continuidad para tener mejores horas en próximas horas y días".