La empresa Enerlis Technology proyecta construir una planta de producción de biometano y biofertilizantes en el núcleo de Fañanás, perteneciente al municipio de Alcalá del Obispo, con una inversión estimada de 22 millones de euros. El Ayuntamiento explicó el alcance del proyecto y el estado de su tramitación en una reunión informativa celebrada el pasado viernes en el pabellón municipal, a la que asistieron alrededor de 60 vecinos interesados en conocer los detalles de la iniciativa.
El encuentro fue convocado por el consistorio con el objetivo de ofrecer información sobre la propuesta y aclarar dudas de la población. Durante la apertura de la sesión, la teniente de alcalde explicó que el Ayuntamiento únicamente dispone de una memoria descriptiva presentada por la empresa, pero no del proyecto técnico completo necesario para iniciar los trámites administrativos.
Según detalló, la primera documentación se recibió el 23 de septiembre de 2025 para solicitar el informe de compatibilidad urbanística. Posteriormente el consistorio solicitó el proyecto completo el 2 de diciembre de 2025 y volvió a requerirlo el 19 de febrero de 2026, sin que hasta el momento se haya recibido esa documentación.
El proyecto plantea la construcción de una instalación industrial destinada a transformar residuos orgánicos procedentes principalmente de la agricultura, la ganadería y la industria agroalimentaria en energía renovable y fertilizante orgánico. El sistema se basa en el proceso de digestión anaerobia, mediante el cual la materia orgánica se descompone en ausencia de oxígeno para producir biogás. Posteriormente, ese biogás se depura hasta alcanzar calidad de biometano, apto para su inyección en la red de gas natural.
La planta permitiría además valorizar los residuos generados durante el proceso para producir fertilizantes orgánicos destinados al sector agrícola. La memoria presentada por la empresa prevé una producción aproximada de 20.000 toneladas anuales de fertilizante, dentro de un modelo de economía circular que busca reducir la dependencia de fertilizantes minerales y aprovechar los residuos del entorno.
La instalación se ubicaría en una parcela rústica agraria situada en el término municipal de Alcalá del Obispo, con una superficie superior a 32 hectáreas, aunque la planta ocuparía aproximadamente 3,2 hectáreas de terreno cultivable dentro de ese ámbito. Según se explicó durante la sesión informativa, la ubicación elegida tendría acceso directo a carretera o autovía sin necesidad de atravesar núcleos urbanos y se situaría a más de dos kilómetros de los núcleos habitados más cercanos, sin afección a espacios naturales protegidos.
El complejo industrial incluiría diferentes instalaciones: una nave de recepción de residuos, digestores anaerobios para la producción de biogás, unidades de depuración para convertirlo en biometano, zonas de compostaje y maduración para la obtención de fertilizante orgánico, además de un edificio administrativo y una instalación fotovoltaica destinada al autoconsumo energético de la planta.
Según los datos incluidos en la memoria, la iniciativa podría generar 10 empleos directos y alrededor de 25 indirectos, priorizando la contratación de trabajadores y empresas del entorno para las labores de construcción, mantenimiento y operación de la instalación.

HABLAN LOS ESPECIALISTAS
Durante la reunión intervino también el ambientólogo Rafael Bernal, quien explicó el funcionamiento de este tipo de instalaciones y su papel dentro del desarrollo de las energías renovables. El técnico detalló que las plantas de biometano permiten transformar residuos orgánicos en energía y fertilizantes, aunque subrayó que para valorar adecuadamente su viabilidad es imprescindible disponer del proyecto completo y conocer con precisión aspectos clave como el tratamiento del digestato resultante del proceso.
Posteriormente tomó la palabra el arquitecto Carlos López, responsable de urbanismo de la Comarca Hoya de Huesca, quien explicó el procedimiento administrativo necesario para autorizar este tipo de instalaciones. Según indicó, el Ayuntamiento debe tramitar previamente un informe de interés social, que corresponde aprobar al pleno municipal, y un informe de compatibilidad urbanística, que debe elaborar el área de urbanismo de la comarca. Sin embargo, señaló que la memoria presentada por la empresa no contiene la información necesaria para evaluar la viabilidad urbanística de la instalación.
El técnico añadió que no se puede iniciar ningún procedimiento administrativo ni ambiental sin disponer del proyecto técnico completo, ya que la memoria descriptiva no aporta datos suficientes sobre la gestión de los residuos, el funcionamiento detallado de la planta o el tratamiento del digestato. Por este motivo, el Ayuntamiento no puede emitir el informe de compatibilidad urbanística solicitado por la empresa ni iniciar la tramitación correspondiente.
Durante la sesión también se recordó que el municipio de Alcalá del Obispo no dispone de Plan General de Ordenación Urbana, por lo que la regulación urbanística se rige por las normas subsidiarias y complementarias de la provincia de Huesca, circunstancia que condiciona el procedimiento de autorización de este tipo de proyectos.
La reunión concluyó con una ronda de preguntas de los asistentes, tras la cual el alcalde trasladó a los vecinos que el consistorio continuará solicitando a la empresa promotora la documentación necesaria para poder evaluar el proyecto con todas las garantías. Mientras tanto, el procedimiento administrativo permanece paralizado hasta que Enerlis presente el proyecto técnico completo, requisito imprescindible para analizar la viabilidad urbanística y ambiental de la planta de biometano prevista en Fañanás.