La Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Aragón (ESCYRA) ha comenzado los trabajos para eliminar los grafitis existentes en la fachada de la ermita de Nuestra Señora de Salas y de la Huerta, una vez finalizada la intervención realizada en la iglesia de Santo Domingo.
La actuación se enmarca en el convenio de colaboración suscrito en octubre de 2025 entre el Ayuntamiento de Huesca y el Gobierno de Aragón, a través de la ESCYRA, para la conservación y restauración del patrimonio cultural.
Los trabajos están siendo realizados por alumnos de la Escuela bajo la supervisión de profesorado especializado y cuentan con la autorización de la Comisión Provincial del Patrimonio Cultural de Huesca. La intervención se desarrolla conforme al correspondiente proyecto técnico elaborado por la ESCYRA, con el objetivo de eliminar o minimizar las pintadas vandálicas sin causar daños a los materiales originales del edificio.
En concreto, la actuación afecta a un total de 45 sillares de piedra de la fachada del santuario, de los que 34 corresponden a piezas de reposición y los once restantes pertenecen a una fase constructiva anterior. Estos últimos presentan una mayor vulnerabilidad debido a su estado de conservación y a la penetración de la pintura en la superficie.

Esta circunstancia requiere adaptar los procedimientos de limpieza a las características de los distintos materiales, prestando especial atención a los sillares más antiguos para evitar daños o alteraciones en la piedra. El proyecto técnico contempla la realización de pruebas y la aplicación de diferentes sistemas de tratamiento, entre ellos técnicas láser, químicas y mecánicas, en función de las características de cada superficie y de la respuesta de los materiales.
La ermita de Nuestra Señora de Salas y de la Huerta, declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento, es uno de los edificios religiosos de mayor interés histórico y artístico de Huesca. Situada al sureste de la ciudad, su construcción se remonta a principios del siglo XIII y estuvo vinculada al mecenazgo de la reina doña Sancha, esposa de Alfonso II de Aragón.
El inicio de esta nueva actuación se produce tras la finalización de los trabajos desarrollados en la fachada occidental de la iglesia de Santo Domingo, que comenzaron el pasado 22 de octubre.