"Por un futuro lleno de vida en Los Monegros, ¡larga vida a la Comarca!". Sin más necesidad para el brindis que la palabra, el presidente Armando Sanjuán ha culminado su intervención que resume los veinte años de la institución. Y lo hace en el que, probablemente, se haya convertido en el escenario más emblemático, La Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, paradigma de "recuperación y rehabilitación" desde un estado francamente delicado, como ha iniciado su alocución Elena Villellas, la directora de comunicación de la Comarca y lúcida presentadora de un acto solemne y entrañable. Elena Villellas ha recordado la declaración de Bien de Interés Cultural del monumento, que le ha servido para enmarcar los precedentes con las mancomunidades que hace cuatro décadas decidieron congregar los esfuerzos de los ayuntamientos para atender las necesidades de recogida de basuras o de atención social. De paso, ha remembrado la figura de Antonio Beltrán, el ilustre historiador sariñenense que concebía los Monegros como un escenario que no entendía de fronteras provinciales por la propia identidad natural, cultural y social.
El recorrido por la administración comarcal ha expuesto el enriquecimiento de los servicios con la acción social, la protección civil, la cultura, el deporte, los residuos sólidos urbanos, la escuela infantil y la educación de adultos. Una especie de multiplicación de los panes y los peces en cuanto a recursos por la captación de fondos europeos en diez grandes programas como el potente Lifecreamagua. El catálogo de prestaciones ha evolucionado con los tiempos: asistencia a colectivos más vulnerables, atención a la violencia de género... Y también en otros ámbitos que proyectan la imagen monegrina: la Monegros Film Comission que ha aprovechado la influencia de la película Jamón Jamón de Bigas Luna que ahora cumple 30 años, o Incierta Gloria de Agustín Villaronga, o ahora Pilar Palomero. Y la Ruta Orwell, el Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Robres, el certamen literario y la Orbea Monegros. Una diversidad excepcional gracias a los buenos oficios de 180 trabajadores modelo de "eficacia y profesionalidad". Elena Villellas ha manifestado la gratitud a los consejeros comarcales, ayuntamientos, alcaldes y ediles, y a todos quienes han puesto su granito de arena para el progreso.
Porque no sólo de los discursos vive el hombre, ha seguido a la introducción el audiovisual "Somos Monegros", un trabajo con personalidad propia que amplía la secuela de la exposición de fotografías de Álvaro Calvo, con el sello de Luis López y Loren Cosba. Somos Patrimonio, Somos Personas, Somos Paisaje, Somos Futuro. Protagonistas, actores espontáneos con el corazón en la boca: Constan Escuer, María Eugenia, Pedro Ania, Alberto Lasheras, Juan Antonio Pradel, Isabel Murillo, Conchita Rubio, Isabel Campo, Mactar Gueye, Purificación Barco, José María y Mathew, Mari Carmen Torres, Leonor Barrieras, Nico Abadías, Lucía Usieto y Raquel Sebastián. Oleadas de escalofríos recorrían la nave central de La Cartuja con sus testimonios.
LOS EMBAJADORES
Las celebraciones deben trascender y la comarca así lo ha querido. Previamente, ha puesto el delicado encaje musical la soprano robresina María Ruiz Romero y la pianista Arancha Lobe. Elena Villellas ha anunciado que se institucionalizan, desde hoy, los galardones a los Mejores Embajadores de Monegros. Y, como primera providencia, se reconoce a los cinco presidentes que en esta historia apasionante han sido: Manuel Conte, Alfonso Salillas, Judith Budios, Daniel Périz y Armando Sanjuán. Para imponerles la correspondiente distinción, la delegada del Gobierno en Aragón, Rosa Serrano, el senador Marcelino Iglesias, el presidente de Diputación, Miguel Gracia, y la delegada territorial de la DGA en Huesca, Carmen Luesma. En las filas iniciales, la cantidad de autoridades obliga al deber de la morigeración para no alargar en exceso la crónica.
Ha sido el momento de que Armando Sanjuán tomara la palabra para recordar las más de trescientas personas mayores a las que atiende la Comarca, los más de doscientos alumnos de la escuela infantil (con 30 educadoras en 23 aulas de 16 pueblos) la educación de adultos y la atención de los servicios sociales, además de los servicios medioambientales, la Protección Civil, la cultura, los programas europeos, el turismo (cada vez llegan más franceses e ingleses) y un buen puñado de sectores. "Tenemos un gran equipo de profesionales que hacen la labor diaria más fácil". Ha extendido la gratitud a los consejeros comarcales, a los ayuntamientos con sus alcaldes y ediles, y al resto de administraciones de otros ámbitos. "Nuestra comarca ha sido puntera y pionera y nos sentimos orgullosos. Somos espejos en los servicios sociales, obligados por un envejecimiento importante. Y atendemos a los emprendedores y a todos los que quieran venir a ayudar al desarrollo. Este territorio tiene un gran potencial".
Ahí se ha parado para agregar: "Queda mucho. Tenemos el reto de mejorar la administración. Adaptarnos a las exigencias. Queremos trabajar con los emprendedores para que inviertan. Tenemos que proteger el patrimonio cultural y natural..." Y, ya de paso, se ha lanzado ante la afluencia de autoridades competentes en la materia. "Tenemos pendiente contar con sede propia porque estamos en edificios dispersos". Ha concluido con esta reflexión el presidente. "Dos décadas en las que hemos querido destacar, reivindicar el trabajo desarrollado por parte de una admnistración joven que nació fruto de un proceso comarcalizador, pero que sobre todo fue efecto de la necesidad de luchar contra la despoblación y conseguir servicios próximos y de calidad para que hiciera los nuestros pueblos atractivos para quedarmos a venir. Estamos más orgullosos que nunca de ser de los Monegros, y es fruto de una labor de años trabajando con la infancia y juventud y dando a conocer un territorio dentro y fuera de nuestras fronteras"
MIGUEL GRACIA Y LA FINANCIACIÓN
Miguel Gracia, presidente de la Diputación, ha comenzado su intervención recordando a "consejeros que no están y trabajaron por la comarca. A tres amigos, dos de ellos están hoy aquí, y otro Antonio Torres, que se fue. Los otros son Juan José Rodríguez y Manolo Conte. Recuerdo aquel proceso que se hizo con un esfuerzo de mucha voluntad de entendimiento. Se habló. Hubo colaboración que ha sido fundamental. Aun entendiendo que estamos perdiendo población, los servicios sociales permiten que se pierda menos. Nos hemos dedicado a apoyar más a ayuntamientos, pero también a las comarcas. Se habló en su constitución de agua. Los regadíos despiertan pasiones contrarias en areas urbanas, pero es necesaria el agua. Hemos de ser sostenibles, pero es necesario ese regadío. También se habló de patrimonio, y este edificio es un patrimonio arquitectónico en el que la DPH decidimos hace 7 años que no podíamos abandonar".
El presidente de la corporación ha expresado su convicción de que el habitante por kilómetro cuadrado que se ha perdido en los últimos tiempos hubiera sido una sangría mayor sin las comarcas. Tampoco ha escondido el debate sobre la financiación. "El dinero es finito, y hay que priorizar, y esa es una situación que tenemos y que como administración local demandamos. Una reforma. Estamos en porcentajes alejados de países europeos por los servicios que damos y otros no hacen, y soportamos el esfuerzo los ayuntamientos, comarcas y diputaciones".
Momento en el que el acto iba llegando a su fin. El presidente de la Diputación ha querido rendir un tributo a los afectados por el coronavirus y a los profesionales que lo han combatido. Era ya tiempo de ir cerrando. Un aria de Puccini es una manera espectacular en la voz de María Ruiz. Pero el piano y las dos artistas han decidido cerrar con el que los monegrinos consideran su himno, la inspiración de José Antonio Labordeta en el pulmón de María Ruiz y las teclas negras y blancas de Arancha Lobe. Para poner, blanco sobre negro, el futuro de la Comarca.