El despertar de los vecinos de la zona del Parque de San Martín de Huesca resulta inquietante si asumen la práctica de relajación consistente en mirar durante unos minutos al horizonte. Ahí se divisan, como esta misma mañana, miles y miles de estorninos que despiertan y, alborotados, inician las maniobras a gran velocidad para desperezarse minutos antes de partir hacia los campos de cereal para nutrirse. El cálculo del número de aves queda para los expertos, pero a vuela pluma son unos cuantos millares los que se aprecian en el video recogido por Carlos Jalle González.
Esta escena cinematográfica del estilo de "Los pájaros" de Alfred Hitchcock, sobrecogedor en las enormes agrupaciones negras, habrá puesto en alerta al Ayuntamiento de Huesca, que ha iniciado recientemente la campaña para minimizar la presencia de los estorninos en la ciudad. El conteo de mitad de septiembre en 4.000 ha aumentado indiscutiblemente si tenemos en cuenta que otras zonas verdes de la capital también sirven de dormitorio a estas aves, y el área que dirige el concejal Roberto Cacho pretende la estabilización entre los 20.000 y 30.000 unidades, lejos de las cien mil que se llegaron a alcanzar hace años.
El Ayuntamiento ha comenzado la poda de árboles en zonas problemáticas del pasado año y ha ampliado los equipos de limpieza mientras la empresa contratada para molestar a los estorninos ha abierto ya su temporada de acciones disasorias. Las actividades se adaptarán a las exigencias de estas aves estacionales que, cada vez, demuestran mayor "amor" a las áreas forestales de la ciudad. Hoy, de momento, su presencia es inquietante por su abundancia.