La evolución del incendio forestal declarado este sábado en el término municipal de Loporzano ha obligado al Gobierno de Aragón a evacuar de forma preventiva los núcleos de San Julián de Banzo y Chibluco, elevar al Nivel 2 el Plan Especial de Protección Civil por Incendios Forestales (PROCINFO) y solicitar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para reforzar el dispositivo desplegado sobre el terreno. El fuego continúa activo y afecta ya a unas 200 hectáreas, de las que alrededor de 30 se encuentran dentro del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. El consejero de Medio Ambiente, Luis Biendicho, ha mostrado "cierto optimismo" sobre la evolución del incendio y ha afirmado que el fuego "no está avanzando" hacia ese espacio natural. Los esfuerzos se centran en descargar de forma continuada agua sobre los dos flancos.
El Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) se ha reunido este domingo por la mañana para analizar la evolución del siniestro y reorganizar el operativo. Aunque la situación es ahora más favorable que durante la madrugada, el incendio continúa sin estabilizarse y mantiene un amplio despliegue de medios sobre el terreno.
La emergencia comenzó a las 16.17 horas del sábado, cuando una llamada al 112 Aragón alertó de un incendio en la zona de San Julián de Banzo. Durante las primeras horas, el avance de las llamas estuvo condicionado por la compleja orografía y por las altas temperaturas, lo que favoreció una rápida propagación. A medida que avanzó la tarde se incorporaron medios terrestres y aéreos y se activó el Nivel 1 del PROCINFO.
La situación cambió durante la madrugada, cuando un giro del viento acercó el frente a las zonas habitadas. El avance del fuego alcanzó las inmediaciones de San Julián de Banzo y posteriormente evolucionó hacia Chibluco, lo que obligó a desalojar de forma preventiva ambas localidades. La evacuación se desarrolló sin incidencias y afectó a una treintena de vecinos.
El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, ha destacado que "la rápida evacuación de San Julián de Banzo y Chibluco permitió garantizar la seguridad de todos los vecinos en los momentos de mayor riesgo".
Aunque la evolución general ha mejorado con respecto a las horas más críticas de la madrugada gracias al trabajo del operativo y a la incorporación de nuevos recursos, el incendio permanece activo. En estos momentos, la mayor preocupación se concentra en el flanco izquierdo, donde se mantiene una actividad significativa, mientras continúan registrándose puntos calientes tanto en la cabeza como en el flanco derecho.
Para facilitar las labores de extinción, el perímetro se ha dividido en dos sectores de trabajo. El primero corresponde al flanco izquierdo, donde se concentran buena parte de los efectivos de la UME y de las brigadas helitransportadas del INFOAR. El segundo abarca el flanco derecho, apoyado por medios aéreos y recursos terrestres, mientras el resto del perímetro permanece vigilado por cuadrillas distribuidas en distintos puntos estratégicos.
El dispositivo desplegado supera ya los 230 efectivos y cuenta con 16 medios aéreos, además de recursos del Operativo INFOAR, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), la Unidad Militar de Emergencias, Guardia Civil, Protección Civil, Bomberos del Ayuntamiento de Huesca y Bomberos de la Diputación Provincial de Huesca.
Por parte del Gobierno de Aragón trabajan seis brigadas helitransportadas —procedentes de Bailo, Boltaña, Brea, Calamocha, Alcorisa y Ejea— junto a sus respectivos helicópteros, un helicóptero de coordinación, cinco autobombas, siete brigadas terrestres, el Puesto de Mando Avanzado, el director técnico de extinción, personal del GADEX y un bulldozer encargado de las labores de perimetración.
El MITECO ha desplegado la BRIF de Lubia, dos helicópteros con base en Noáin, un avión FOCA, dos aviones anfibios ligeros y un avión de coordinación. A estos recursos se suman una autobomba nodriza del Ayuntamiento de Huesca, otra de la Diputación Provincial y una sección de la UME, que ha incorporado cinco autobombas para reforzar el operativo.
Las tareas de extinción se centran especialmente en contener el flanco izquierdo y consolidar el perímetro para impedir nuevos avances. Paralelamente, el bulldozer continúa abriendo líneas de defensa mientras los medios terrestres enfrían las zonas con mayor actividad y los recursos aéreos realizan descargas sobre los puntos más comprometidos.
La carretera HU-V-3302 permanece cortada entre Barluenga y San Julián de Banzo. La Guardia Civil mantiene además un dispositivo de vigilancia en el entorno de la empresa pirotécnica situada junto al incendio, que no se encuentra en riesgo, y controla los accesos para evitar la presencia de curiosos que puedan dificultar el trabajo de los equipos de emergencia.
La previsión meteorológica obliga a mantener la máxima prudencia durante las próximas horas. Para este domingo se esperan temperaturas de hasta 38 grados, una humedad muy baja durante buena parte del día y viento de componente sur-suroeste, con posibles cambios de dirección a lo largo de la tarde. Además, la recuperación de la humedad prevista para la próxima madrugada será inferior a la registrada la noche anterior, lo que podría dificultar la estabilización del incendio.
"Tenemos que ser prudentes porque se esperan cambios de viento durante las próximas horas y eso obliga a mantener la máxima vigilancia", ha advertido Bermúdez de Castro.
El CECOPI volverá a reunirse esta tarde, a las 19.30 horas, para evaluar la evolución del incendio y decidir las actuaciones que se llevarán a cabo durante las próximas horas.
LUIS BIENDICHO
Desde el Puesto de Mando Avanzado instalado en Barluenga, el consejero de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón, Luis Biendicho, ha destacado que la evolución del incendio declarado este viernes en el término municipal de Loporzano invita a un "cierto optimismo", aunque ha insistido en que la situación continúa siendo delicada y requiere mantener la máxima prudencia ante el aumento de las temperaturas y la previsión de un nuevo cambio de viento durante la tarde.
Biendicho ha explicado que el incendio registró una propagación muy rápida en sus primeros momentos al ascender hacia la cresta de la montaña. Sin embargo, ha destacado que el operativo consiguió contener su avance con rapidez gracias al trabajo de los equipos de extinción y a unas condiciones meteorológicas que, en ese momento, resultaban favorables. "Sin tener todavía controlado el incendio, sí teníamos una previsión optimista de su evolución", ha señalado.

Ese escenario cambió durante la madrugada. En torno a las 2.20 horas comenzó a soplar un viento de componente sureste que modificó el comportamiento del fuego y desplazó el frente hacia el flanco izquierdo. "Ha sido una noche complicada", ha reconocido el consejero.
Para hacer frente a esa nueva situación, el operativo ha reforzado de forma notable los medios desplegados sobre el terreno. Durante la mañana han trabajado hasta quince medios aéreos, entre ellos el helicóptero que había sido enviado al incendio de Girona y varios recursos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
En estos momentos, las labores se centran en "planchar el incendio", una actuación que consiste en descargar de forma continuada grandes cantidades de agua sobre ambos flancos para enfriar el terreno y reducir al máximo el riesgo de reactivaciones. Aunque el incendio todavía no puede darse por perimetrado, Biendicho ha precisado que actualmente no existen frentes activos con llama. "Lo que estamos haciendo es enfriar el terreno", ha resumido.
Pese a esta evolución favorable, el consejero ha recordado que Aragón entra en una nueva ola de calor, con temperaturas previstas de hasta 36 o 37 grados, y que durante la tarde podría volver a registrarse un cambio de viento de componente sureste, similar al que complicó la extinción durante la pasada madrugada. "El mensaje es el de siempre: la más absoluta prudencia", ha insistido.
Las primeras estimaciones sitúan la superficie afectada en torno a 200 hectáreas, la mayor parte de ellas de masa forestal. De esa extensión, alrededor de 30 hectáreas corresponden al Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara, una de las zonas de mayor valor ecológico del territorio. No obstante, Biendicho ha destacado como aspecto positivo que el incendio no está avanzando hacia el espacio protegido.
El consejero ha agradecido expresamente el trabajo de las cuadrillas de Infoar, la Unidad Militar de Emergencias (UME), los efectivos del MITECO, los bomberos de la Diputación Provincial y del Ayuntamiento de Huesca, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Protección Civil, los ayuntamientos, los vecinos y los agricultores, cuya colaboración está siendo, ha dicho, "fundamental". Asimismo, ha destacado la coordinación existente entre todas las administraciones, un factor que, a su juicio, está permitiendo afrontar con eficacia una campaña especialmente complicada.
Biendicho ha subrayado además que, pese a la gravedad de los incendios registrados en los últimos días, no se han producido daños personales y las afecciones materiales han sido "muy reducidas", un resultado que ha atribuido al funcionamiento del operativo y a la prioridad absoluta de proteger a las personas, los núcleos habitados y a los propios equipos de extinción.
Por último, ha evitado pronunciarse sobre el origen del incendio al recordar que la investigación corresponde a los servicios especializados y que, en estos momentos, "la prioridad absoluta es combatir el fuego y lograr su extinción". También ha precisado que Aragón no se encuentra actualmente en situación de alerta Rojo Plus, aunque el Gobierno autonómico seguirá evaluando diariamente las condiciones meteorológicas para adoptar las medidas que resulten necesarias.
CARLOS CAMPO
El subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, ha destacado desde el Puesto de Mando Avanzado de Barluenga la evolución favorable del incendio declarado en Loporzano, aunque ha advertido de que el operativo mantiene la máxima vigilancia ante el previsible aumento de las temperaturas durante la tarde.
Campo ha atribuido la mejora de la situación al importante despliegue de medios aéreos y terrestres que trabajan sobre el terreno desde primeras horas de la mañana. En total, ha explicado, el dispositivo cuenta con 16 medios aéreos, a los que se sumarán otros dos a lo largo de la jornada, además de un amplio contingente de efectivos que continúa actuando sin descanso. "El incendio ha mejorado mucho. Casi no hay llamas y apenas quedan algunas columnas de humo", ha señalado.
Según ha explicado, los trabajos se centran ahora en consolidar los avances logrados durante las últimas horas. El operativo desarrolla principalmente labores de refresco del terreno, extinción de pequeños rebrotes y aseguramiento de un perímetro que, por el momento, no ha registrado nuevos avances.
En el dispositivo participa también la Unidad Militar de Emergencias (UME), con cerca de un centenar de efectivos que se incorporaron poco después de que el Gobierno de Aragón solicitara su activación a las 4.00 la madrugada. El subdelegado ha destacado asimismo el papel que desempeña la Guardia Civil, que mantiene desplegadas siete patrullas para controlar los accesos a los dos núcleos evacuados, San Julián de Banzo y Chibluco, garantizando la seguridad de la zona mientras continúan las labores de extinción y vigilancia del incendio.