El presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Isaac Claver, y el alcalde de Boltaña, José María Giménez, han entregado este miércoles la Declaración de Boltaña a la presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), María José García-Pelayo.
Se trata del principal documento de conclusiones del V Congreso Nacional de Desarrollo Rural y Despoblación y sintetiza las principales demandas y líneas de actuación consensuadas durante el encuentro del pasado mes de marzo en Boltaña.
Isaac Claver ha destacado que “el Congreso Nacional de Desarrollo Rural fue un ejemplo para España entera desde nuestra tierra, poniendo de manifiesto el trabajo que se lleva a cabo cada día por nuestra gente y las oportunidades que puede ofrecer el medio rural. Porque creemos en nuestros pueblos y creemos en nuestra gente y su futuro, es necesario adaptar la normativa a la realidad de nuestro medio rural y esta Declaración marca una hoja de ruta”, ha apuntado. Claver ha subrayado la necesidad de que las reivindicaciones y propuestas surgidas desde el territorio sean escuchadas por las instituciones para impulsar cambios.
Por su parte, José María Giménez ha señalado que “desde una comarca con 3,5 habitantes por kilómetro cuadrado queremos dar ejemplo de lo que es un territorio en desarrollo y en expansión”. Del mismo modo, ambos han agradecido la recepción por parte de la presidenta.
La reunión da continuidad al trabajo iniciado durante el congreso y responde al compromiso adquirido por las instituciones organizadoras, en colaboración con expertos y representantes del territorio, de trasladar sus conclusiones a los principales organismos de representación municipal. El objetivo es que la Declaración de Boltaña se convierta en una referencia para el diseño de políticas públicas que refuercen el presente y el futuro del medio rural.
La Declaración de Boltaña plantea un decálogo de medidas con el que las entidades firmantes reclaman un cambio en las políticas dirigidas al medio rural. Entre sus principales propuestas figura que las decisiones sobre el territorio se diseñen desde el propio medio rural y contando con la participación de entidades locales, además de la aprobación de un marco normativo específico y estable, adaptado a las necesidades de los municipios de menor población mediante un estatuto propio.
El documento también reclama una financiación local suficiente y garantizada, respaldada por los Presupuestos Generales del Estado y de las comunidades autónomas; una fiscalidad propia y adaptada que favorezca la actividad económica, la inversión y generación de oportunidades; y una simplificación y adaprtación de la burocracia administrativa para una gestión más sencilla y eficaz. Asimismo, defiende reforzar el papel de las diputaciones provinciales, cabildos y consells insulares como instituciones vertebradoras y de cohesión territorial e incorporar el principio de ruralidad de forma transversal en todas las políticas públicas.
En el ámbito europeo, la declaración apuesta por medidas que impulsen el relevo generacional en el campo, una Política Agraria Común (PAC) fuerte y unos precios justos para agricultores y ganaderos profesionales. También reclama políticas de vivienda que favorezcan el acceso, la rehabilitación y la puesta en uso del parque residencial existente en los pueblos mediante la colaboración entre administraciones. El decálogo concluye con el refuerzo de un relato positivo del medio rural, como activo estratégico, garantizando la igualdad, el equilibrio y la cohesión de España.
Con esta entrega, la Diputación de Huesca y el Ayuntamiento de Boltaña pretenden que las propuestas recogidas en la Declaración trasciendan el ámbito en el que fueron concebidas y contribuyan al debate nacional sobre el desarrollo rural y la lucha contra la despoblación reforzando el papel de los municipios como protagonistas de las políticas de cohesión territorial.
