La Fuente de la Moreneta de Huesca, convertida en "piscina" improvisada por turistas sin escrúpulos

Al menos en dos ocasiones se ha visto en los últimos días a jóvenes bañándose en la fontana oscense

17 de Junio de 2026
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Un joven francés se baña en gayumbos en la Fuente de la Moreneta de Huesca

Que la Fuente de la Moreneta de la Plaza de la Catedral, frente al Ayuntamiento de Huesca, no es una piscina está claro para todos los oscenses, que salvo alguna excepción (nunca se puede poner la mano en el fuego) la respetan como el icono que representa, bajo las copas de los frondosos árboles que la protegen... salvo de la falta de civismo. Unos jóvenes franceses han sido vistos en dos ocasiones (eran distintos) bañándose en gayumbos en la querida fontana del corazón de la ciudad en los últimos días, y no precisamente en horas en las que apretara en exceso el mercurio. Justo es significar que la Policía Local llegó tras la llamada de una ciudadana.

No debieron alumbrarla para tal uso sus artífices, Federico Villasante que concibió la fuente que había de acompañar la estatua, ni la Fundición Antoine Durenne que creó a la Moreneta, ni el contratista Pedro Huici ni la Fundición Antonio Averly que estableció la taza octogonal que sustituyó a la original.

El hierro fundido y el recubrimiento protector de estatua, pedestal y taza, no es material tan innoble como para ser sometido a semejante escarnio de una seña de identidad de Huesca que suma no menos de 140 años desde que asomó a la ciudad por la magnanimidad de Enrique Blondeau y el talento ingenieril de Villasante allí por 1885. Los nombres de los autores, de hecho, aparecen en la base de la figura y en la taza de la fuente.

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El motivo de la instalación de este icono fue la traída de aguas potables desde el manantial de San Julián de Banzo, el mismo que ahora volverá a optimizar su exquisitez para el consumo, que fue acompañada por ocho "fuentes de vecindad" para abastecimiento público que complementara la monumental Fuente de las Musas. Se habilitarían en las plazas de la Catedral, San Victorián, San Pedro, San Lorenzo, Santo Domingo, Lizana, El Temple y El Justicia.

Otro grupo en la fuente
Otro grupo en la fuente

El caso de la plaza de la Catedral fue especial, ya que el Ayuntamiento decidió engalanarla con una estatua de fundición con función de fuente que el concesionario le había regalado para compensarle por el notable retraso y las deficiencias de las obras de la traída de aguas. “La Morena”, como fue conocida por el oscurecimiento de su pintura por su exposición al sol, la había comprado Enrique Blondeau en 1884 o principios de1885, mediante catálogo, a la prestigiosa fundición artística francesa de Antoine Durenne, en el mismo pedido en que adquirió la propia Fuente de las Musas de Huesca.

Tiene todavía mucha más historia esta fuente, suficiente como para que resulte indignante comprobar cómo algunos ciudadanos extranjeros, de acento francés, utilizan la fuente de la Moreneta como piscina para aliviar el calor de estos días. Por higiene, por decoro y por prohibición, quizás no estaría de más que tales desmanes fueran reprendidos como corresponden, ni más ni menos. Talonario y se acaba ese atentado contra el civismo, bocatas y bebidas sobre el banco incluidos.

Con toda la merienda
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