La Inteligencia Artificial ya está permitiendo a los médicos reducir tiempo en tareas repetitivas y procesos organizativos para dedicar más atención a funciones de mayor valor clínico y asistencial. Así lo ha explicado este miércoles en el Colegio Oficial de Médicos de Huesca el doctor Gabriel Tirado, jefe de Sección de Medicina Intensiva del Hospital Royo Villanova de Zaragoza, durante una jornada centrada en Big Data, gestión de datos sanitarios y aplicaciones clínicas de la IA en la práctica médica.
El especialista ha participado en uno de los módulos presenciales del programa de competencias digitales UPRO, impulsado por la Organización Médica Colegial de España. La iniciativa combina formación online y sesiones prácticas para acercar a los profesionales sanitarios las posibilidades de la Inteligencia Artificial, el análisis de datos y otras herramientas tecnológicas aplicadas al ejercicio médico diario.

La sesión desarrollada en Huesca ha estado centrada especialmente en las aplicaciones del Big Data, la investigación basada en datos clínicos y las nuevas tecnologías vinculadas al ámbito sanitario. El programa aborda además cuestiones relacionadas con la IA aplicada al diagnóstico y tratamiento médico, la simulación avanzada y proyectos de machine learning vinculados al sistema sanitario.
Según ha explicado Tirado, parte de la formación busca mostrar a los médicos recursos y espacios de datos ya disponibles tanto en los sistemas autonómicos como en el Sistema Nacional de Salud o en futuras iniciativas como el Espacio Europeo de Datos Sanitarios, orientadas a facilitar proyectos de investigación y nuevas herramientas de apoyo asistencial.
Buena parte de las sesiones se centra también en el uso práctico de plataformas ya accesibles para cualquier usuario, como ChatGPT, Gemini, Notebook LM o Copilot. El intensivista ha precisado que el objetivo no consiste en enseñar programación avanzada, sino en ayudar a los profesionales a aprender cómo interactuar correctamente con estos sistemas y conocer las funcionalidades que pueden resultar útiles en su trabajo cotidiano.
El médico zaragozano ha subrayado además que estas herramientas son mucho más accesibles de lo que muchos profesionales creen inicialmente y que no requieren conocimientos técnicos complejos ni experiencia previa en programación. A su juicio, la clave pasa por aprender a formular instrucciones claras y precisas para obtener respuestas útiles y aprovechar mejor las posibilidades que ofrecen estos modelos.
Tirado ha comparado el funcionamiento de estas aplicaciones con una conversación habitual y ha explicado que gran parte del aprendizaje se desarrolla mediante prueba y error, permitiendo experimentar y reformular peticiones de manera constante. “Cuanto mejor preguntes, mejor será la respuesta”, ha resumido.
El especialista también ha destacado que las aplicaciones de la Inteligencia Artificial pueden extenderse prácticamente a cualquier especialidad médica. Aunque ha matizado que estas tecnologías no sustituyen procedimientos clínicos complejos, sí pueden resultar útiles en tareas de preparación, supervisión u organización. “Esto no te ayuda a operar, pero sí te puede ayudar a preparar una operación o hacer un checklist de quirófano”, ha señalado antes de remarcar que “rendimiento se le puede sacar en todas las especialidades”.
Durante la jornada, Tirado ha reconocido que entre muchos profesionales todavía persisten dudas relacionadas con la fiabilidad de las respuestas generadas por la IA y con las implicaciones éticas derivadas de su utilización en el ámbito sanitario. Aun así, considera que el interés continúa creciendo debido a la facilidad de acceso y a la utilidad práctica que estas herramientas ofrecen en el trabajo diario.
“Los médicos cada vez lo están usando más”, ha afirmado el intensivista, que considera fundamental enseñar a los profesionales en qué ámbitos estas aplicaciones pueden resultar realmente útiles y en cuáles requieren todavía supervisión y cautela.
A su juicio, una de las principales ventajas de estas herramientas reside en su capacidad para automatizar procesos mecánicos y tareas de bajo valor cognitivo que ocupan buena parte de la jornada laboral. “La inteligencia artificial te puede ayudar mucho en todas esas tareas y ahorrarte un montón de tiempo”, ha señalado.
Para explicar esa utilidad cotidiana, el especialista ha recurrido a una comparación sencilla: “Puedes ir en bici o andando, pero si vas en bici llegas antes”. Según ha indicado, esa capacidad para agilizar determinadas funciones termina convenciendo a muchos profesionales cuando comprueban el tiempo que pueden ahorrar en tareas rutinarias. “La gente se convence cuando ve que algo que le costaba una mañana ahora lo puede hacer en cinco minutos”, ha destacado.
Pese a las dudas y debates que todavía genera su implantación, Tirado considera que el verdadero reto ya no consiste en acceder a estas tecnologías, sino en aprender a utilizarlas con criterio para aprovechar sus posibilidades reales dentro de la práctica médica diaria.