El Consejo de Gobierno ha aprobado este miércoles en vía ordinaria el decreto por el que se establece el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Monumento Natural de los Mallos de Riglos, Agüero y Peña Rueba. Se trata del instrumento básico que regulará la conservación, planificación y gestión de este espacio natural protegido, así como las condiciones para compatibilizar la preservación de sus valores naturales con el uso público, las actividades tradicionales y el desarrollo sostenible de los municipios de su entorno.
El Monumento Natural fue declarado por el Gobierno de Aragón en 2016 por el extraordinario valor geológico, paisajístico y ambiental de los Mallos de Riglos, los Mallos de Agüero y Peña Rueba, tres enclaves singulares del Pirineo que destacan por sus formaciones rocosas y albergan hábitats y especies de gran interés para la conservación. Entre ellas figuran aves rupícolas como el quebrantahuesos, el alimoche, el halcón peregrino, el treparriscos o el buitre leonado.
Además, el espacio forma parte de la Red Natura 2000 y sus tres sectores están incluidos en el Catálogo de Lugares de Interés Geológico de Aragón.
El decreto de declaración del Monumento Natural ya contemplaba la elaboración de un Plan Rector de Uso y Gestión para desarrollar su régimen de protección y establecer las directrices para su gestión. Es ahora cuando se alcanza la parte final del trámite administrativo.
Con la aprobación de este plan, el Monumento Natural contará con un marco de gestión que define los objetivos de conservación, establece una zonificación del espacio en función de su sensibilidad ambiental, regula los distintos usos y actividades y programa las actuaciones necesarias para garantizar la protección de sus valores naturales y paisajísticos. Asimismo, fija las directrices que deberán seguir tanto las administraciones públicas como los particulares en el desarrollo de actuaciones dentro del espacio protegido.
El documento establece seis grandes objetivos de gestión: asegurar la conservación de los recursos naturales y del paisaje; preservar la interacción equilibrada entre la naturaleza y la actividad humana; proteger los hábitats de interés comunitario presentes en el espacio; impulsar la educación, la divulgación y el conocimiento de sus valores geológicos, ecológicos, culturales y paisajísticos; favorecer el desarrollo socioeconómico sostenible de los municipios de su área de influencia y promover la investigación para mejorar el conocimiento sobre la evolución de los recursos naturales del Monumento Natural.
Entre las actuaciones previstas, el PRUG contempla el impulso de programas de educación y divulgación ambiental, la mejora de la información dirigida a visitantes y población local, la realización de estudios sobre la repercusión socioeconómica del espacio protegido y la puesta en marcha de un programa de seguimiento que permitirá evaluar periódicamente el grado de cumplimiento de los objetivos de conservación, la eficacia de las medidas adoptadas y la evolución del estado de conservación del Monumento Natural.
Durante su tramitación, el proyecto ha sido sometido a información pública y ha contado con la participación de los ayuntamientos y comarcas afectadas, entidades dedicadas a la protección del medio ambiente y diversos órganos consultivos. Entre ellos están el Patronato del espacio natural, el Consejo de Protección de la Naturaleza, el Consejo de Ordenación del Territorio de Aragón y el Comité Forestal de Aragón, además del informe de la Dirección General de Servicios Jurídicos.