Los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (Greim) de la Guardia Civil han llevado a cabo durante la última semana varias intervenciones en el Pirineo oscense, en una serie de rescates marcados por la sobreestimación de las capacidades físicas de los deportistas, un golpe de calor, una caída en vertical en el Camino de Santiago y accidentes en barrancos y una caída al cauce del río Ara.
Este pasado sábado dos senderistas en la cara norte del pico Aspe, en el término municipal de Aísa, solicitaron ayuda después de que uno de ellos, de 62 años y vecino de Zaragoza, sufriera un posible golpe de calor con náuseas, vómitos y presión en el pecho. El Greim de Jaca, junto con la Unidad Aérea y el médico del 061, lo evacuó hasta la helisuperficie de Jaca, donde fue transferido a un helicóptero medicalizado del 112 que lo trasladó al hospital Clínico de Zaragoza.
El lunes, dos senderistas quedaron bloqueados en el Coll de Siso, en la Sierra de San Chulián, en el término municipal de Benasque. Un hombre de 41 años y una mujer alemana de 30 no pudieron continuar la ruta por una clara sobreestimación de sus posibilidades y falta de planificación, mientras que una de ellas presentaba síntomas de deshidratación. El Greim de Benasque, junto con la Unidad Aérea de Huesca y un médico del 061, localizó a ambos tras un sobrevuelo y los evacuó hasta la helisuperficie de Benasque, desde domde continuaron por sus propios medios.
El sábado volvió a evidenciarse la falta de planificación en montaña. A las 9.50 horas, dos senderistas lituanos de 35 y 47 años quedaron bloqueados en el GR-11, en el valle de Pineta, por sobreestimación de sus capacidades, deshidratación y agotamiento. El Greim de Boltaña los evacuó hasta el refugio de Pineta, desde donde continuaron por sus propios medios.
El martes se concentraron varias intervenciones. A las 11.45 horas, un senderista de 75 años, vecino de Tarragona, sufrió una caída en vertical mientras recorría el Camino de Santiago entre Escara y Santa Cilia, en el término municipal de Jaca. El Greim de Jaca accedió por tierra, lo localizó con contusiones y laceraciones y lo trasladó al hospital de Jaca.
Media hora más tarde, otro senderista, de 69 años y vecino de Pamplona, se luxó la muñeca tras tropezar en la Faja de Canarellos, en el término municipal de Torla. El Greim de Boltaña, junto con la Unidad Aérea y el médico del 061, lo evacuó en helicóptero hasta la Pradera de Ordesa, donde una ambulancia lo trasladó al hospital de Jaca.
Un tercer aviso en la misma jornada alertaba de otro accidente. Un barranquista francés de 37 años se fracturó el fémur tras saltar a una poza en la zona de La Plañera, en el término municipal de Bielsa. El operativo aéreo del Greim de Boltaña lo evacuó hasta la helisuperficie de Benasque, desde donde fue trasladado en ambulancia al hospital de Barbastro.
El viernes 5 de junio, un senderista de 49 años, vecino del Sobrarbe, sufrió una caída al cauce del río Ara, en el término municipal de Aínsa. Presentaba heridas leves en torso y cara. El Greim de Boltaña, con apoyo aéreo y sanitario, lo evacuó para su posterior traslado en ambulancia al centro médico más cercano.
Además de los rescates por golpe de calor y desidratación y agotamiento, el sábado un senderista inglés de 65 años se fracturó el tobillo tras un tropiezo en el descenso desde el ibón de Batisielles hacia el aparcamiento de Estós, en Benasque. El Greim de Benasque lo evacuó en vehículo oficial hasta el centro de salud de la localidad.
Este domingo, a las 12.40 horas, un barranquista de 23 años, vecino de Zaragoza, ha sufrido un esguince de tobillo mientras descendía el barranco Viandico, en el término municipal de Fanlo. El Greim de Boltaña, con apoyo aéreo y sanitario, lo ha evacuado hasta su vehículo particular, con indicación de acudir a un centro médico.