El frío intenso ha llegado de la mayor parte de la provincia de Huesca en la madrugada y primeras horas de la mañana de este miércoles 7 de enero, con temperaturas mínimas muy bajas tanto en el Pirineo como en localidades del centro y sur. A este episodio de heladas severas se suma la entrada de dos frentes de nevadas, el primero que ha entrado en la tarde de este miércoles, dejando problemas de circulación en algunas vías, y un segundo entre el jueves y el viernes.
Las temperaturas más extremas se han registrado en estaciones de esquí y zonas de alta montaña, con -15,5 grados en Astún-La Raca, -12,7 en Cerler-Cogulla y -9,8 en Formigal-Sarrios. Sin embargo, el frío también ha sido muy acusado en núcleos como Benasque, donde el termómetro ha marcado -10,2 grados a las 8.10 horas, o Sabiñánigo, con -9,7 grados a las 7.40.
En otras localidades oscenses, las mínimas han sido igualmente destacables: -8 grados en Barbastro y Jaca, -7,3 en Benabarre, -6,7 en Aínsa, -6,4 en Tamarite de Litera, -6 en Bailo y -5,2 grados en la ciudad de Huesca.
AVISOS AMARILLOS POR NIEVE Y VIENTO
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado para la tarde de este miércoles un aviso amarillo en el Pirineo por nevadas, con una acumulación prevista de hasta 5 centímetros en 24 horas, especialmente a partir de los 800-1.000 metros de altitud, con mayor probabilidad en el sector occidental. Las nevadas hace obligatorio el usos de cadenas o neumáticos de invierno en la N-330a entre Canfranc Estación y Candanchú, en la N-330b en Candanchú, en la A-136 en el paso del Portalet por nieve y hielo en la calzada, y circulación irregular entre Lanuza y Formigal, al igual que en la carretera A-138 a la altura de Chisagüés. En el túnel de Bielsa también es obligartorio el uso de cadenas o neumáticos de invierno. Las precipitaciones están acompañadas de ventisca en cotas altas.
Además, se mantiene un aviso amarillo por viento, con rachas máximas de hasta 80 kilómetros por hora, de componente norte, que afectarán principalmente a las cotas altas del Pirineo. En cumbres, las rachas podrían superar los 100-120 km/h, incrementando el riesgo de ventisca y complicando las condiciones en montaña.
Para este miércoles, se esperan precipitaciones débiles o localmente moderadas, con una cota de nieve que irá subiendo hasta los 1.200-1.400 metros al final del día.
El jueves, las precipitaciones serán débiles y se concentrarán en las primeras y últimas horas, principalmente en la divisoria fronteriza y en zonas de la Jacetania. La cota de nieve oscilará entre los 1.400 y 1.700 metros, mientras que las temperaturas experimentarán un ascenso moderado o notable, especialmente en las mínimas, aunque seguirán registrándose heladas débiles o moderadas.
Entre el jueves y el viernes llegará un segundo frente, con precipitaciones débiles o moderadas, localmente persistentes en la divisoria occidental. Durante el viernes, la cota de nieve descenderá de forma acusada, desde unos 1.600 metros hasta alcanzar las cotas más bajas.
De cara al sábado, se mantendrá la inestabilidad, con precipitaciones débiles o moderadas y frecuentes, sobre todo en la divisoria fronteriza, mayoritariamente en forma de nieve, aunque la cota podría subir hasta alrededor de los 1.000 metros en las últimas horas del día.