El Hospital Universitario San Jorge de Huesca ha comenzado a realizar las primeras operaciones de cirugía asistida por robot de su historia, un avance que sitúa al centro hospitalario oscense dentro de la red de hospitales aragoneses que incorporan tecnología quirúrgica de última generación, según ha informado el Gobierno de Aragón.
Las primeras intervenciones se llevaron a cabo la pasada semana tras varios meses de formación específica de los profesionales sanitarios en el manejo del sistema robótico Hugo-RAS, desarrollado por la compañía Medtronic. Desde entonces, el hospital ya ha intervenido a un total de ocho pacientes, cuatro pertenecientes al área de Cirugía General y otros cuatro a la especialidad de Urología.
Las primeras operaciones realizadas con esta tecnología fueron una intervención de colon en el caso de Cirugía General y una prostatectomía en Urología.
La incorporación de cirugía robótica supone uno de los principales avances tecnológicos recientes para el hospital oscense y amplía las posibilidades quirúrgicas disponibles para los pacientes de la provincia, permitiendo aplicar técnicas menos invasivas y más precisas en determinadas patologías.
Además, el Gobierno de Aragón prevé completar próximamente esta apuesta tecnológica con la incorporación de otro robot quirúrgico en el Hospital de Barbastro, una vez finalicen los procedimientos administrativos de licitación, adjudicación y formación de profesionales.
El consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, Ángel Sanz Barea, anunció esta misma semana que, con estas adquisiciones, la provincia de Huesca contará con dos hospitales capaces de ofrecer cirugía robótica avanzada, reforzando así la equidad territorial y el acceso a técnicas de última generación.
En el caso de Cirugía General, las primeras intervenciones realizadas mediante el sistema Hugo-RAS han consistido en dos colectomías —extirpaciones de colon derecho— y varias operaciones de cirugía de pared abdominal.
Las intervenciones han sido realizadas por los doctores Luca Ponchietti y Pablo Colsa, jefe de servicio y jefe de sección de Cirugía General del Hospital San Jorge, respectivamente.
Ponchietti ha explicado que la cirugía robótica no sustituye al cirujano, sino que multiplica su capacidad de precisión. “Lo que hace la tecnología es asistirnos y multiplicar nuestra precisión”, ha señalado.
El especialista ha detallado que el sistema permite controlar los instrumentos mediante mandos similares a un joystick, facilitando movimientos extremadamente finos y una visión muy ampliada del campo quirúrgico. “Controlamos los instrumentos con mandos, como si fuera un joystick, lo que permite movimientos extremadamente finos y una visión muy amplificada”, ha explicado.
Según el jefe de Cirugía General, esta mejora ergonómica facilita una disección más precisa, un mejor control instrumental y una mayor comodidad durante las operaciones, circunstancias que repercuten directamente en mejores condiciones intraoperatorias para el paciente.
Además, en determinadas patologías oncológicas, esta tecnología puede contribuir a lograr una mayor radicalidad quirúrgica.
Ponchietti ha subrayado también que la implantación de cirugía robótica exige una elevada preparación técnica y un importante trabajo coordinado entre distintos profesionales sanitarios. “Aquí trabajamos en equipo. Lo importante no es quién opera primero, sino que la cirugía asistida por robot haya comenzado en esta ciudad”, ha afirmado.
En el área de Urología, las primeras intervenciones realizadas mediante esta tecnología han sido cuatro prostatectomías radicales, es decir, extirpaciones completas de la glándula prostática.
El urólogo José Miguel Berné ha destacado que este tipo de cirugía permite reducir el sangrado, disminuir los días de ingreso hospitalario y favorecer recuperaciones más rápidas en los pacientes.
“Pero no todos los procesos requieren cirugía asistida por robot”, ha advertido el especialista, quien ha recordado que la laparoscopia convencional sigue ofreciendo excelentes resultados y continuará utilizándose en aquellos casos donde esté indicada.
Berné ha trabajado en estas primeras operaciones junto a la uróloga Teresa Cabañuz, quien ha defendido la importancia de adaptar cada técnica a las características concretas de cada paciente.
“Cada una de las técnicas de las que disponemos es válida y segura”, ha explicado la facultativa. “La clave es poder adaptar el procedimiento a las necesidades de cada paciente, eligiendo la opción que ofrezca mejores resultados en cada caso”.
Cabañuz también ha destacado el valor que supone para el hospital disponer ahora de un abanico más amplio de posibilidades quirúrgicas. “Como profesionales estamos muy orgullosos de poder ofrecer a nuestros pacientes más opciones”, ha señalado.
Los profesionales implicados en la implantación del sistema han querido reconocer además el papel desempeñado por todos los equipos sanitarios que participan en este tipo de procedimientos, desde anestesistas hasta personal de Enfermería y técnicos de quirófano.
El robot quirúrgico Hugo-RAS es un sistema modular, portátil y flexible diseñado para adaptarse a distintos tipos de quirófanos y procedimientos quirúrgicos. Incorpora tecnología desarrollada tanto para cirugía abierta como laparoscópica y robotizada, con sistemas avanzados de visualización e instrumentación.
La consola desde la que trabaja el cirujano permite una posición ergonómica y abierta, además de incorporar visión tridimensional de alta definición para facilitar un control más intuitivo y preciso de la intervención.
Los brazos robóticos son independientes y modulares, lo que proporciona una gran libertad de movimientos durante las operaciones. El sistema permite además grabar los procedimientos quirúrgicos, facilitando posteriormente el análisis técnico y la mejora continua de los procesos.
La incorporación de esta tecnología en Huesca forma parte de la estrategia impulsada por el Gobierno de Aragón para extender la cirugía robótica en la comunidad autónoma.
Durante los últimos tres años, la sanidad pública aragonesa ha incorporado sistemas robóticos de distintas marcas en hospitales como el Miguel Servet y el Clínico Universitario de Zaragoza, el Obispo Polanco de Teruel y ahora el San Jorge de Huesca.
El futuro hospital de Alcañiz contará también con este tipo de equipamiento.