La provincia de Huesca cerró 2025 con 19 personas fallecidas en siniestros de tráfico registrados en carreteras interurbanas, seis más que en 2024, según el balance provisional de la Dirección General de Tráfico. El incremento convierte al territorio altoaragonés en la provincia con peor evolución interanual de Aragón, en un año en el que el conjunto de la comunidad logró reducir la mortalidad vial
Las 19 víctimas mortales contabilizadas en Huesca representaron el 41 % del total de personas fallecidas en las carreteras aragonesas, una proporción muy elevada que explica el impacto del repunte oscense en el balance autonómico. Este aumento se produjo en un contexto de descenso general de la siniestralidad mortal y rompe la tendencia favorable registrada en ejercicios anteriores en el Alto Aragón.
El informe oficial sitúa a las carreteras convencionales como el principal escenario de la mortalidad vial, al concentrar el 78 % de las víctimas mortales en Aragón. Se trata de una tipología de vía especialmente presente en la red altoaragonesa, caracterizada por trazados secundarios, elevada dispersión territorial y una fuerte dependencia del vehículo privado para los desplazamientos interurbanos.
Por tipo de accidente, las salidas de vía continuaron siendo el siniestro más frecuente y el más letal, al concentrar 22 de las 46 muertes registradas en Aragón durante 2025, el 48 % del total, pese a que el número de fallecidos por esta causa se redujo un 26 % respecto al año anterior. Las colisiones frontales mantuvieron cifras similares a las de 2024, con nueve personas fallecidas, mientras que los atropellos mortales no se computaron como categoría independiente cuando el siniestro previo fue una salida de vía.
El balance recoge además un descenso significativo de los siniestros con múltiples víctimas mortales. De los 43 accidentes mortales contabilizados en Aragón, solo tres registraron dos o más fallecidos, lo que supone una reducción del 40 % respecto a 2024. En estos siniestros se concentraron seis víctimas mortales, la mitad que el año anterior, lo que contribuyó a limitar el impacto de los accidentes de mayor gravedad.
En cuanto al tipo de usuario, los turismos siguieron acumulando el mayor número de víctimas mortales, con el 50 % del total. Los usuarios vulnerables —motoristas, peatones y ciclistas— representaron el 33 % de los fallecidos en Aragón, con 15 víctimas en total: 10 motoristas, tres peatones y dos ciclistas, una menos que en 2024. Dentro de este colectivo, los motoristas concentraron la mayor parte de las muertes, aunque el número de fallecidos en motocicleta se redujo en dos personas respecto al año anterior.
El análisis demográfico mantiene patrones estructurales. Los hombres concentraron el 80 % de las víctimas mortales, con 37 fallecidos, frente al 20 % de mujeres. Los grupos de edad más afectados fueron los de 45 a 54 años, con 13 personas fallecidas, y los mayores de 65 años, con 11 víctimas, este último con un incremento del 18 % respecto a 2024. En conjunto, las personas mayores de 45 años concentraron el 70 % de los siniestros mortales.
Los factores concurrentes vuelven a situar el comportamiento humano como elemento clave. La distracción estuvo presente en el 46 % de los siniestros mortales registrados en Aragón durante 2025. Además, seis personas fallecidas, el 13 % del total, no utilizaban cinturón de seguridad o sistemas de retención en el momento del accidente, un incumplimiento que incrementa de forma directa la gravedad de las consecuencias.
El repunte de la mortalidad en Huesca se produjo, además, en un contexto de mayor movilidad. A lo largo de 2025 se registraron 43.995.886 desplazamientos por vías interurbanas en Aragón, un 3,6 % más que en 2024. Pese a este aumento del tráfico, la tasa de siniestros mortales se situó en una víctima por millón de desplazamientos, lo que refuerza la idea de que el deterioro de los datos oscenses no responde a una tendencia generalizada.
La evolución territorial evidencia con claridad esta singularidad. Mientras Huesca incrementó en seis sus víctimas mortales, Zaragoza registró 20 personas fallecidas, el 43 % del total autonómico, pero logró reducir en 16 las muertes respecto a 2024, un descenso del 44 % que resultó determinante para el balance global. Durante el segundo trimestre del año, la provincia zaragozana no registró ninguna víctima mortal.
Por su parte, Teruel volvió a situarse como la provincia con menor siniestralidad mortal, con siete personas fallecidas, aunque cerró el ejercicio con una víctima más que el año anterior. En el ámbito temporal, el informe destaca además que el mes de octubre no registró ninguna víctima mortal en Aragón, un hito que contribuyó a la mejora autonómica..
En conjunto, Aragón cerró 2025 con 46 personas fallecidas en carreteras interurbanas, nueve menos que en 2024, lo que supone una reducción del 16 % y sitúa el ejercicio como el tercer mejor año de la serie histórica desde 2015, excluidos los años condicionados por la pandemia. Huesca, sin embargo, se desmarca de esta evolución positiva, al concentrar el mayor incremento interanual y situarse como uno de los principales retos de la seguridad vial en la comunidad, a la espera de la consolidación definitiva de las cifras con víctimas a 30 días