Huesca recupera a pie de calle sus restos romanos de la avenida Monreal

La ciudad hace visitable esta enigmática construcción de la época romana con un espacio interpretativo en su emplazamiento original

D.H.
07 de Abril de 2026
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Huesca recupera a pie de calle sus restos romanos de la avenida Monreal.
Huesca recupera a pie de calle sus restos romanos de la avenida Monreal.

El Ayuntamiento de Huesca ha finalizado los trabajos de colocación y puesta en valor de los restos arqueológicos hallados en la avenida Monreal, que ya pueden ser visitados por la ciudadanía en su ubicación original. La actuación permite contemplar esta singular construcción romana descubierta en los números 1 y 5 de esta vía e incorpora además un panel informativo para facilitar su comprensión y contextualización histórica.

La intervención ha incluido el traslado de los restos, que se encontraban almacenados en dependencias del Gobierno de Aragón, así como su colocación conforme a los planos técnicos y a la documentación arqueológica elaborada durante la excavación iniciada en 2017. Para ello, se ha llevado a cabo el replanteo de los muros, la preparación del terreno y el asentamiento de la sillería, respetando su posición original y utilizando mortero de cal y sistemas de acuñado que garantizan su estabilidad, todo ello bajo supervisión arqueológica.

Imagen de la zona con los restos en su posición original.
Imagen de la zona con los restos en su posición original.

Los trabajos, adjudicados a la empresa Piedra Casbi, S.L., han contado con un presupuesto de 19.360 euros, financiados con cargo a la partida municipal de “Participación Ciudadana. Otras inversiones de reposición de infraestructuras y bienes de uso general”.

Los restos corresponden a una gran construcción romana elaborada mediante sillares de roca arenisca de gran tamaño. Aunque solo se conserva una parte, se sabe que tenía forma cuadrangular y que dos de sus laterales medían aproximadamente 24 y 22 metros, respectivamente, con una altura de entre 1,5 y 2 metros. La construcción fue desmontada parcialmente entre los siglos X y XI, ya que sobre ella se levantaron viviendas, calles y otras edificaciones.

Los restos pertenecen a una gran construcción romana con sillares de gran tamaño.
Los restos pertenecen a una gran construcción romana con sillares de gran tamaño.

Entre sus elementos más destacados figura el tamaño de los sillares, algunos de hasta 1,5 metros de longitud, así como su sistema de labra en espiga, característico de los canteros romanos y visible en la parte exterior de la estructura. Los bloques fueron colocados en seco, sin mortero, lo que pone de relieve la pericia técnica de sus constructores.

La función de este gran depósito, que no estuvo cubierto y cuyo interior era diáfano, sin compartimentación, sigue siendo una incógnita. Durante la excavación se constató que se encontraba colmatado por limos, de los que se recuperó una gran cantidad de vasijas datadas entre los siglos I y II d. C., algunas de ellas en un extraordinario estado de conservación.

Panel informativo instalado junto a los restos arqueológicos.
Panel informativo instalado junto a los restos arqueológicos.

La actuación se completa con la instalación de un panel informativo que permite contextualizar históricamente el yacimiento y explicar sus principales características. Este recurso sitúa los restos en el marco de la Osca romana, cuyo periodo de mayor esplendor se desarrolló entre finales del siglo I a. C. y el siglo II d. C., cuando la ciudad, convertida en municipio romano, alcanzó un notable desarrollo urbano, y recuerda que, aunque el núcleo principal se localizaba en el actual casco antiguo, también se han documentado construcciones relevantes en espacios situados fuera de ese ámbito central.