Entre las 11.00 y las 13.30 horas se han distribuido hasta 1.000 pulseras de detección de químicos en el centro de Huesca como parte de una campaña contra el spiking, la acción de alterar una bebida con sustancias psicoactivas sin el consentimiento de la persona que va a ingerirla.
Este reparto gratuito, que ya se llevó a cabo en Teruel, está impulsado por el Instituto Aragonés de la Juventud y la Dirección General de Familia, Infancia y Natalidad, dependientes del Departamento de Bienestar Social y Familia del Gobierno de Aragón.
La gerente del IAJ, Cristina Navarro, ha detallado elfin de la campaña Stop Spiking de sensibilización y prevención ante una práctica peligrosa que expone a sus potenciales víctimas a situaciones de riesgo, puesto que puede verse afectada su capacidad de defensa y decisión ante un abuso o manipulación: “Las pulseras deben usarse de manera responsable, ya que son de un solo uso cuando se realiza la prueba de detección, pero hasta entonces pueden servir como elemento disuasorio”. Le ha acompañado el concejal de Juventud del Ayuntamiento de Huesca, Guillermo Gómez.
Cristina Navarro ha recordado que la iniciativa se remonta al Ayuntamiento de Zaragoza con motivo del Pilar. "El principal objetivo es generar entornos seguros para nuestros jóvenes y niños, por eso lo hacemos de la mano de la Dirección General de Familia, Infancia y Natalidad. Evitar cualquier tipo de problema, y utilizarlo de una manera disuasoria. Si una persona quiere echar cualquier tipo de sustancia en una bebida, alcohólica o no, al ver que ese niño o joven o persona lleva la pulsera, evitar que eche el estupefaciente a la bebida. No queremos ser alarmistas, pero sí valor y seguridad cuando los jóvenes aragoneses salgan y disfruten en un entorno seguro".
La distribución gratuita de estos dispositivos quiere servir para extender y normalizar su uso entre los jóvenes e incorporarlo a sus espacios de ocio con ese doble objetivo de la prevención y la sensibilización. Además, ante la sospecha de una adulteración de la bebida, las pulseras mantienen los reactivos en condiciones óptimas por un periodo de hasta 12 meses. "Se puede utilizar varias veces, y matizo: una vez que has utilizado la pulsera y has echado una gota en el test, ya no la puedes utilizar, pero si tú sales, te la pones y no la tienes que utilizar, la puedes guardar. Por eso tiene un enganche para reutilizarla y tú te la puedes guardar hasta San Lorenzo, se me ocurre. Simplemente, reiterar que queremos fomentar un entorno de ocio seguro y cuidar la seguridad de nuestros niños, jóvenes y las familias".
Las drogas que se suelen usar para provocar una sumisión química suelen ser incoloras, insípidas e inodoras, lo que dificulta su detección en bebidas; entre las más comunes están las aminas, el GHB y otros sedantes y sus efectos físicos incluyen mareos, náuseas, confusión, visión borrosa, dificultad para respirar y pérdida de memoria. Por otra parte, las secuelas psicológicas pueden ser significativas: desde el miedo a la ansiedad y graves problemas de confianza en entornos sociales.

Las instrucciones para testar una bebida recomiendan tener las manos limpias y secas para evitar la contaminación del área de prueba; a continuación se ha de colocar una gota de la bebida en el área designada de la pulsera y esperar entre 3 y 5 segundos para que los resultados aparezcan.
- Si aparece un aro de color naranja intenso es porque se detectan indicios de una droga basada en aminas (con un espectro de detección de hasta 22 tipos)
- Si el círculo se vuelve azul intenso significa que hay trazas GHB
- El negativo se produce cuando no se observa ningún cambio de color en la pulsera
El dispositivo incluye además un código QR con información adicional, instrucciones detalladas de cómo aplicar la prueba, las indicaciones necesarias para interpretar el resultado si llega el caso de utilizar el test y un acceso directo para contactar con el 112.
