El IES Ramón y Cajal denuncia presiones administrativas y Educación lo enmarca en una supervisión ordinaria

El claustro defiende su autonomía pedagógica y participará en una concentración, mientras el Gobierno de Aragón niega coacción y apunta a deficiencias en la evaluación de Matemáticas

DH
25 de Marzo de 2026
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Concentración este miércoles ante el IES Ramón y Cajal.
Concentración este miércoles ante el IES Ramón y Cajal.

El claustro del IES Ramón y Cajal de Huesca ha denunciado una “intromisión administrativa” por parte de la Inspección educativa y la Dirección Provincial, mientras el Gobierno de Aragón niega cualquier coacción y atribuye su actuación a la detección de deficiencias en la evaluación de Matemáticas.

El profesorado del centro, que ha celebrado una concentración este miércoles, ha trasladado su “más absoluta solidaridad y respaldo colectivo” ante lo que considera un “atropello administrativo”, y ha reivindicado el derecho de los departamentos didácticos a diseñar sus programaciones conforme a criterios pedagógicos propios.

Según el claustro, estas programaciones son fruto de la reflexión y el consenso profesional, por lo que rechazan que puedan ser modificadas por imposiciones externas.

En su escrito, los docentes han cuestionado que se exijan cambios basados en una “interpretación subjetiva” de la Inspección sobre las formas de evaluar y calificar, y han defendido que este órgano debe limitarse a funciones de asesoramiento y control de legalidad, sin interferir en el criterio técnico del profesorado.

Asimismo, el claustro ha mostrado su rechazo a la “coacción”, denunciando el uso de la sanción administrativa como mecanismo de presión. En este sentido, han advertido de que el ejercicio de la autoridad “no debe confundirse con el autoritarismo” y han considerado que imponer criterios sin base jurídica supone un precedente preocupante para el conjunto del sistema educativo.

En este contexto, el centro ha participado este miércoloes en una concentración en defensa de la escuela pública, una movilización que se repite semanalmente. La convocatoria ha tenido lugar durante el segundo recreo, entre las 12:25 y las 12:45 horas, a las puertas del instituto, en la avenida La Paz. El acto se ha desarrollado bajo el lema “Déjadnos trabajar en paz”. 

Por su parte, el Gobierno de Aragón ha negado de forma expresa que exista coacción y ha enmarcado su actuación en un proceso de supervisión ordinario que se está desarrollando en centros de la provincia.

Según han indicado fuentes del Departamento de Educación, este seguimiento incluye los planes dirigidos al alumnado de 4º de ESO que no titula y los programas de refuerzo para estudiantes con materias pendientes, así como el análisis de los resultados de la PAU en relación con el rendimiento en Bachillerato.

En el caso concreto del IES Ramón y Cajal, la administración ha señalado que se han detectado “deficiencias graves” en la planificación y aplicación del proceso de evaluación en la asignatura de Matemáticas, lo que ha motivado un requerimiento a la dirección del centro para que adopte las correcciones necesarias.

El Ejecutivo autonómico ha insistido en que estas actuaciones responden a su función de garantizar la calidad del sistema educativo y ha subrayado que el centro ha experimentado un incremento en su presupuesto de funcionamiento, que ha pasado de 105.750 euros el pasado curso a 140.000 en el actual.